La Copa Provincia fue para Indios-Pingüinos

En la final en Palermo se impuso por 13 a 10 a Los Indios
Xavier Prieto Astigarraga
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12 de diciembre de 2001  

Soleada, y algo cálida, mañana de martes en Palermo. El Campo Argentino de Polo viste sus mejores galas; son tiempos de Campeonato Argentino Abierto, de stands, de carteles publicitarios, de algún auto lujoso en exposición. Pero La Catedral luce diferente de cuando en los fines de semana cobija un bullicio singular; ahora está casi vacía de feligreses, aunque hay una final. La de la Copa Provincia de Buenos Aires, en cuyo certamen recalaron todos aquellos equipos que, frustrados por la limitación de cupos, no pudieron disputar la Copa Cámara de Diputados, aun con sus respetables 22 a 25 goles de valorización.

Se miden dos conjuntos del club Los Indios, de San Miguel: Los Indios e Indios-Pingüinos, este último una fusión con el country del oeste en el que reside Sugar Erskine, sustituto de Milo Fernández Araujo en Indios Chapaleufú II en la semifinal del Abierto del último domingo. El propio sudafricano y Gastón Laulhé, una suerte de escudero de Eduardo Heguy, dan a Los Indios-Pingüinos un familiar aire de Chapaleufú II. No es sólo eso: también varios caballos prestados por El Ruso , Ignacio, Alberto (h.) y Alberto Heguy -presentes en las tribunas junto a Fernández Araujo- aportan un tinte negro y plateado al equipo. Incluso hay más: hasta el estilo de juego, ese conocido de orden, de disciplina táctica, de polo sencillo y tradicional, impregna a Los Indios-Pingüinos cierta identidad bien propia del aún campeón argentino.

Equipo que, tras un año decididamente malo en el alto handicap, tiene una sonrisa con la conquista de Indios-Pingüinos, cuyo 13-10 sobre Los Indios le reporta la Copa Provincia, que se jugó por handicap con 12 conjuntos. ¿Méritos del campeón? Su arrasador 2° parcial, que gana por 5-0 con una actitud avasallante. Con eso y un 3-1 en el 3° llega a un amplio 9-2 al que la cantidad de fouls posteriores por exceso de ímpetu no pone en peligro.

"Fue bravísimo. Aunque llegamos a ir ganando por siete goles, estuvimos muy apretados porque ellos ejecutaron muy bien los penales", opina Laulhé, sólido back del campeón. Del otro lado, una incógnita: "Arrancamos demasiado mal y en el 2° chukker nos hicieron una diferencia que nos costó levantar. Nos ganaron y todavía no sé bien si por distracciones o qué", se cuestiona Ignacio Novillo Astrada, el N° 3.

Para Los Indios-Pingüinos hay, junto a la satisfacción de lograr un torneo muy competitivo y un precioso trofeo, una alegría extra: la posibilidad, dispuesta por la Asociación de Polo, de jugar la clasificación por la Copa Cámara de Diputados de 2002. Un buen premio para el pichón de Chapaleufú II...

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