La Dolfina: a la final de la mano de un notable Adolfo Cambiaso

Venció por 18 a 14 a Ellerstina y accedió a la instancia decisiva; el N° 1 anotó 14 goles y tuvo una destacada actuación
Carlos Beer
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9 de diciembre de 2001  

Señoras, señores, amantes del polo: explotó Adolfo Cambiaso . Sí, el crack volvió a ser el de antes, el de la precisión, el de los goles de todos los colores, el que se pone a su equipo al hombro y gana partidos casi por su cuenta. De su mano, La Dolfina derrotó a Ellerstina (Telefónica) por 18-14 y se convirtió en el primer finalista del 108° Campeonato Argentino Abierto Movicom Bellsouth de polo. El ganador se adjudicó la Copa Omint y se enfrentará el sábado próximo con el vencedor de la segunda semifinal que protagonizarán hoy los dos Chapaleufú.

El partido tuvo dos mitades claramente divisibles. En la primera, La Dolfina siempre dejaba la sensación de ser superior al rival, con mayor orden y un juego más incisivo. Pero ese ímpetu constante de los Novillo Astrada los llevó, casi sin darse cuenta, a terminar el cuarto chukker con un inesperado empate en ocho.

En el quinto parcial, Cambiaso salió a jugar con el célebre Colibrí. Y como si ese caballo le transmitiera poderes especiales, Adolfito se convirtió desde entonces en un demonio incontenible . A saber: pudo volver a marcar goles de cancha (llegó a estar 20 chukkers sin hacerlo); su equipo ganó 10 a 6 esa mitad final, con todos los tantos convertidos por él; convirtió 14 goles, como en los viejos buenos tiempos en los que había que revisar los registros por si quebraba algún récord (su marca tope es 16); redondeó una tarde perfecta en la ejecución de los penales, con siete conquistas y dos córneres, uno de ellos desde la altura de las tablas (aquí una de las razones del resultado: Ellerstina desperdició cinco faltas de 60 yardas). Así, La Dolfina consiguió algo muy difícil: imposibilitó cualquier reacción de Ellerstina sobre la base de la entrega habitual de los Novillo. El mejor juego borró a la garra .

Más allá de toda la estadística apabullante de Cambiaso, La Dolfina llega a la final con dos cartas en la manga. Cuando tuvo que jugar como equipo, brilló; ayer necesitó de un Cambiaso a pleno, y lo tuvo. Todo puede pasar en una final, pero este equipo aparece mucho más armado que en la previa de la final del año último . Y, además, sus hombres tienen hambre de revancha.

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