La furia de Esparis: hizo tres goles en el éxito de Banco Provincia por 4 a 2

El último campeón dejó atrás a Ciudad A y se consolidó en la punta, con un partido menos; Mitre y San Fernando también son líderes
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5 de mayo de 2003  

Hay un lema que se juramentaron los muchachos de Banco Provincia y que respetan a rajatabla. Se trata de "ganar, aunque se juegue mal". Fieles a esa idea, la historia concluyó así ayer, en el encuentro frente a Ciudad A, por la 5ta. jornada del torneo Metropolitano de varones.

El 4-2 en favor no les convenció, pero sin dudas les sirve para empezar a despejar el camino hacia el bicampeonato. Con esta victoria, Banco Provincia logró su tercer éxito consecutivo y se consolidó en la vanguardia, compartida sólo con Mitre y San Fernando y con un partido menos.

Si no hubiese sido por la voracidad del delantero Juan Manuel Esparis -inquieto, obsesionado con el gol-, tal vez Banco habría caído en las redes del joven Ciudad A, que lo maniató hasta el final y estuvo cerca de quedarse con todo.

Fueron muchos los déficit del equipo de Franco Nicola, en parte originados por la mala suerte. Porque en los primeros minutos se retiró Rodrigo Vila con un esguince en el pie derecho y dejó un hueco imposible de cubrir para la creación de juego. El conjunto se quedó sin ese cuarto delantero tan necesario para el funcionamiento; además no pudo contar con su hermano, Matías Vila, otro que se encarga de producir riesgo.

Ciudad A tomó nota de la falta de inventiva del rival en el mediocampo y se animó. Con los gritos desde el banco de Marcelo Garraffo se adelantó en el marcador dos veces -convirtieron Capurro y Raffo- y tuvo que surgir Juan Manuel Esparis para apagar el incendio. El delantero de la selección nacional resultó imparable tras las jugadas fijas y lo resolvió con su poder de fuego .

En la segunda etapa se agudizaron los problemas para Banco, tanto es así que fue arrinconado y sufrió sofocones permanentes.

Pero era la tarde de Esparis... Estuvo rápido y definió perfecto una combinación tras un corner corto, a 10 minutos del final. Gabriel Minadeo, tras una jugada que fue de izquierda a derecha y viceversa, dio la tranquilidad definitiva.

De juego, muy poco. De oficio, mucho. Así ganó Banco Provincia, guiado por el valor del resultado.

Que se calle la hinchada

Si pasara en el fútbol sería insólito, pero en el hockey sobre césped forma parte de los códigos de ética . Resulta que la hinchada de Banco Provincia -algo más de cien personas que se ubicaron en una de las tribunas de Ciudad Universitaria- se mostró disconforme con los fallos del árbitro Horacio García y comenzó a insultarlo. Las recriminaciones no paraban, entonces el juez dio un corte por lo sano en medio del partido: citó a Maximiliano Minadeo, capitán de Banco , y le indicó: "Si no calma a la hinchada, lo amonesto. Usted es el responsable del comportamiento del público". Al defensor, incrédulo, no le quedó alternativa que acatar la decisión e hizo acallar los gritos con un gesto hacia la tribuna.

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