La realidad no se escondió tras la excusa

Miles de santafecinos aprovecharon el partido para distraerse por un par de horas, pero por la noche muchos volvieron a convivir con el drama de las inundaciones
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12 de mayo de 2003  

PARANA.- No fue un domingo más para los tatengues. Pero el fútbol hizo pesar su antecedente. Eso de que sirve para descargar tensiones fue la excusa más empleada para viajar a Paraná, aun sabiendo que por la noche muchos volverían a caminar por calles oscuras, quizás aún por el agua.

Por eso, apenas pasado el mediodía, los 26 ómnibus fletados por el club a un costo de dos pesos el pasaje marcaron el camino hacia el túnel subfluvial. El mismo rumbo que también emprendieron centenares de vehículos.

Así, una hora antes del comienzo del cotejo las casi 10.000 comodidades ofrecidas para Unión en el estadio de Patronato estaban colmadas.

En las tribunas había color más que calor; ese calor que dispersa la pasión cuando la emoción crece. Unión también se llevó a cuesta el dolor y la angustia de la inundación trágica que no desaparece. Y apareció pegada a los alambrados en forma de banderas.

Santa Fe -Unión es uno de sus símbolos- no olvida tanta gratitud de los demás argentinos. Por eso hubo esta vez muchas leyendas alusivas, que se desperdigaron por el estadio.

"Gracias a todos; adelante Santa Fe" , fue la que abrió el costado emotivo de muchos simpatizantes que hasta hacía algunas horas se encontraban tratando de limpiar su casa o ayudando a su familia. También hubo alguien que se acordó de Carlos Reutemann y le escribió "Aguante gobernador" .

Enfrente, también la gente de River se sumó al mensaje esperanzador. "Fuerza Santa Fe, River está con vos" , fue el trapo más visto y leído. Nadie olvida el apoyo de River a Red Solidaria para atemperar las necesidades de los inundados.

Hubo un texto que si uno no es santafecino no se entiende. "Bush, en la cancha de Colón hay agua" , escribieron los tatengues ironizando la inundación del estadio de su eterno adversario y la especulación de que la próxima guerra será por el agua. Fue una respuesta, ya que cuando comenzó la invasión a Irak Colón desplegó una bandera con el siguiente texto: "Bush, en la cancha de Unión hay petróleo" , aludiendo a los intereses del presidente norteamericano.

El ingreso de Unión al campo de juego levantó la emoción. "Gracias Argentina, fuerza Santa Fe" , fue el texto incorporado a una bandera de nuestro país de seis metros de largo por 90 centímetros de ancho que los jugadores llevaron hasta el centro del campo de juego. Y lo que siguió, el minuto de silencio que se transformó en aplauso corrido de todo el estadio, como un tácito respeto por las víctimas de la tragedia, llenó de lágrimas los ojos de los que fueron y quizá sean aún afectados, y que por esa razón que sólo el hincha reconoce dejaron la tristeza de lado, sólo por un momento, para volver a una tribuna a ver fútbol.

El regreso fue igual. A poco de cruzar el túnel las luces hicieron reaparecer esa realidad tan dura que enfrentan 100.000 santafecinos. El regreso a casa seguramente no fue con un comentario sobre el empate, una discusión por una jugada que no pudo concluir en gol o una infracción que pudo ser penal.

A pocas cuadras de abandonar la cancha de Patronato eso pasó a un segundo plano por culpa de la realidad. Claro que por algunas horas el fútbol fue un excusa. Un escape.

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