Las tres perlitas en Avellaneda: el abrazo interminable, el perdón a Cardozo y un Centurión invisible

El abrazo de Lisandro López y Chacho Coudet
El abrazo de Lisandro López y Chacho Coudet Crédito: Captura
Nicolás Zuberman
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19 de febrero de 2019  • 07:24

Además de los goles para la victoria por 3 a 0 ante Godoy Cruz, hubo gestos en la noche de Avellaneda. Los tantos sirvieron para festejar, para sacarse los nervios de los últimos ocho días de incertidumbre que siguieron a la derrota en el Monumental. Los gestos sirven para mirar hacia adelante, con la vista en las seis fechas que le quedan a Racing para intentar ser campeón de esta Superliga que pelea junto a Defensa y Justicia.

Cuando Lisandro López definió de zurda para su gol, primero le agradeció con un abrazo a Darío Cvitanich. Luego corrió treinta metros para abrazar a Eduardo Coudet y decirle algo al oído. ¿Qué le dijo? Difícil saberlo, pero el Chacho pareció emocionado por el gesto del capitán. Cuando la voz del estadio anunció el equipo, el entrenador fue más aplaudido que de costumbre. Y una vez finalizado el partido, Coudet se quedó dialogando con la transmisión, una rareza en él. Conocedor de los ritmos del fútbol, el DT sabía que lo que seguía a la nota era la ovación para él. Y así fue: "Chacho, Chacho" cantó la gente. El técnico necesitaba ese cariño. "Yo estoy muy contento no sólo con él, sino con todo el grupo de jugadores. Se los agradezco", dijo luego en conferencia de prensa.

Una de las mayores críticas que se le hicieron al entrenador por el planteo en el Monumental fue la inclusión de Neri Cardozo. El exBoca había tenido un partido regular en Brasil, ante Corinthians, el último jueves. En la conferencia de prensa posterior a ese partido, Coudet pidió a los hinchas que el lunes llenen el Cilindro y que banquen a Cardozo. El estadio estuvo colmado y Cardozo fue aplaudido, pero no por el pedido del Chacho: el mediocampista hizo un gran primer tiempo y recuperó el nivel con el que había llegado a la Academia a comienzos de 2018. Cuando se fue reemplazado contestó a los aplausos juntando las dos manos por encima de su cabeza, como pidiendo disculpas. "Siempre les digo lo mismo: hay mejores momentos y momentos no tan buenos. Pero el que juega bien no se olvida de jugar al fútbol. Es como andar en bicicleta. No dramaticé el partido con River, aunque dije que fuimos un desastre. A Neri lo veo bien", aseguró Coudet.

Coudet, en una noche intensa ante el conjunto mendocino
Coudet, en una noche intensa ante el conjunto mendocino Fuente: FotoBAIRES

El tercer gesto fue invisible: Ricardo Centurión no estuvo en el Cilindro por pedido de los dirigentes. Tampoco se notó su ausencia: no hubo ningún canto ni bandera por el número 10. Centurión había estado temprano mirando a sus nuevos compañeros de Reserva. La relación con Coudet sigue rota y su indulto, más después de la muestra de apoyo del plantel y de los hinchas, parece poco viable más allá de los intentos dirigenciales de acercar posiciones. En conferencia de prensa, el entrenador eligió eludir del tema: "no hablo de casos individuales". Ni siquiera allí tuvo peso la ausencia del 10.

El mensaje de Ricardo Centurión en Instagram
El mensaje de Ricardo Centurión en Instagram Crédito: Instagram

Sin embargo, tras el 3-0 ante Godoy Cruz. Ricky envió un mensaje de aliento para el plantel mediante su cuenta de Instagram :"Siempre unidos, que nada ni nadie los separe del sueño y el objetivo", escribió junto a la selfie que el plantel se sacó en el campo de juego después de la goleada.

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