Los 10 grandes momentos de Río 2016

Fuente: Reuters
Los triunfos de Bolt, la revancha de Phelps, la sorpresa de Schooling, Rafaela y el oro desde la favela, Biles y su plasticidad, Neymar Jr, y el título que le faltaba a Brasil la palomita de Shaenae Miller, la magia del rugby 7 de Fiji y el Dream Team, los capítulos excluyentes de los Juegos Olímpicos
Claudio Cerviño
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22 de agosto de 2016  • 23:59

1.- Usain Bolt, el rey de la velocidad

Las dudas por su estado físico por la lesión en los trials, un mes antes de los Juegos, se disipó rápidamente y el Rayo empezó su adiós olímpico con el 3° oro consecutivo en los 100m. A estadio lleno, a pura ovación y con abucheos a Justin Gatlin, su enemigo. Un año atrás, en el Mundial de Pekín, le había ganado por 1/100. Aquí, en los 5 metros finales, Usain Bolt pasó pegándose en el pecho y mirando de reojo la resignación de Gatlin. "El atletismo necesita que yo gane en Río y que sea el mejor", había dicho. Solidario con su deporte, cumplió con creces en 9s81/100. Un crack de todos los tiempos.

2.- El Rayo se ríe de todos

Cuatro días después de los 100m, Bolt volvió a enloquecer el estadio Joao Havelange. A pesar de que la gente delira por verlo menos de 10s en la pista, los 200m son su prueba preferida. Nada lo detenía camino al histórico triple-triple dorado consecutivo y su inigualable carisma brindó una perla más: las sonrisas con "su pollo" Andre De Grasse cruzando la meta en las semifinales, haciéndole el gesto de picarón por la aceleración final del canadiense. Segundo oro, sin récord mundial como hubiese deseado. Dijo que ya estaba viejo: ganó por tres metros de ventaja. Monstruo sagrado.

3.- Michael Phelps y su revancha personal

En la tercera jornada consecutiva de sus maratones actuáticas a los 31 años, en turnos vespertinos y nocturnos para cumplir con los 8000 millones de dólares que pagó la cadena NBC por los derechos, llegaba una prueba especial (200m mariposa) por el duelo con el sudafricano Chad Le Clos, uno de los tres que vencieron al Tiburón de Baltimore en el mano a mano en 12 años olímpicos. Phelps demolió en los últimos 30 metros a Le Clos, se tomó desquite, encadenó su 2° oro en Río para trepar a 20 y fue casi imparable hasta su definitivo adiós, con las 23 doradas en los 4x100 combinados. Otro inmortal.

4.- Joseph Schooling le ganó al ídolo de la foto

Junto con Ian Thorpe en Atenas 2004 (200m libre) y Le Clos en Londres 2012 (200m mariposa), el nadador de Singapur dio la nota de Río al integrar el selecto grupo de verdugos de Phelps. Su foto, a los 13 años, con el Tiburón en Pekín 2008, donde rompió el récord de 7 oros de Mark Spitz, recorrió el mundo cuando, en 2016, logró lo que parecía imposible: vencer a la leyenda. "No te retires, corramos de vuelta en Tokio 2020", lo invitó, entre sonrisas, luego de la premiación. Ganarle al ídolo y posicionarse como una de las figuras de los próximos Juegos cambiaron la vida de Schooling.

5.- Rafaela Silva, de la favela a la gloria

En Londres 2012, con 19 años, fue descalificada por un golpe ilegal. Fue criticada duramente, con desprecio. En Río conquistó el oro en los 57 kg y la judoca contraatacó sin anestesia: "La mona que debía estar enjaulada es hoy campeona olímpica y en casa", dijo irónicamente, utilizando una frase que la hirió en el corazón. La brasileña nació y se cría en Cidade de Dios, una de las emblemáticas favelas cariocas. De la marginalidad al podio de su vida. Para también dejar su mensaje a la sociedad: "Es importante para mostrarle a todos que un niño que salió de la pobreza puede conquistar el mundo"

Fuente: Archivo

6.- Simone Biles, la chica plástica

La gimnasta norteamericana, de sólo 19 años y 1,45m, es considerada la nueva Nadia Comaneci, la recordada rumana del 10 en Montreal 1976. Una niñez tormentosa, con madre drogadicta y criada por sus abuelos, no le impidió a Simone forjar una carrera extraordinaria. Con 10 títulos mundiales entre 2013 y 2015, Biles hizo delirar al público en el Parque Olímpico de Barra de Tijuca en cada actuación. En su diario personal había escrito que lo único que esperaba era "poder ser parte del equipo de Estados Unidos en Río". Se fue con cuatro oros (individual y por equipos, salto y piso), más un bronce. Notable.

7.- Brasil y la alegría del fútbol con Neymar Jr.

El fútbol se vive con mucha pasión en Brasil. El masculino y el femenino también. Las chicas, lideradas por la crack Marta, ya habían quedado afuera de la final, pero los varones respondieron a su historia y lograron el título que les faltaba. Liderados por Neymar Jr., un jugador de otra categoría para lo que fue la competencia, la consagración fue en el Maracaná y frente a Alemania, por penales. Se habló del desquite por el 7-1 del Mundial 2014. Imposible comparar una cosa con otra y por la incidencia que tuvo aquella catástrofe. El oro olímpico sirvió para desatar la alegría brasileña en el final de los Juegos. Un cierre con sonrisas.

8.- La palomita de Shaunae Miller para ganar los 400m

Era la revancha del Mundial Pekín 2015, donde había festejado la norteamericana Allyson Félix, de 30 años y con 4 oros olímpicos entre Pekín y Londres. Arribaban parejas a la meta hasta que, en los últimos 3 metros, la bahameña empezó a perder estabilidad… y se tiró de cabeza. Se dio un flor de golpe, pero le valió el triunfo, legal de acuerdo con la reglamentación. “No lo he hecho antes. Tengo cortes, contusiones y algunas quemaduras. Duele”, dijo la vencedora, de 22 años. Michael Johnson la justificó: "La manera más rápida de llegar es corriendo de pie. Miller se caía y reaccionó para no perder". Impactante.

9.- Fiji, la fantasía del rugby 7

Después de 92 años, y en versión de seven, el rugby volvió a los Juegos Olímpicos. Una especialidad que es muy entretenida, con continuidad y una permanente ejecución de destrezas, improvisación e imaginación. Y en eso, Fiji tiene una tradición desde siempre. Puede perder, claro, pero el espectáculo está garantizado. Triunfaron en sus seis encuentros, uno de ellos frente a los Pumas (21-14) en los minutos finales, y demolieron a Gran Bretaña (43-7) en la definición. Primer oro fijiano en la historia de los Juegos y una curiosa forma de recibir las medallas en el podio: se arrodillaban.

Fuente: EFE

10.- El Dream Team, un clásico

Si se repara en el historial, Estados Unidos ganó 15 veces el título olímpico de básquetbol masculino sobre 18 participaciones (no estuvo en Moscú 1980 por el boicot). Con o sin Dream Team, sólo cayó resignó el oro en tres oportunidades: dos con la Unión Soviética (1972, en la final, y 1988, en la semifinal) y una con la Argentina, en semifinales (2004). Desde Barcelona 1992 (con todos los cracks), disputó 56 partidos y la única derrota fue frente a la Generación Dorada. En Río, con Kevin Durant, Carmelo Anthony, Kyrie Irving y Klay Thompson, fueron los preferidos de la gente, sobre todo tras el fracaso de Brasil.

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