Los 93 anticipos de Central

Christian Leblebidjian
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28 de julio de 2015  • 09:42

Rosario Central se impuso en todos los sectores desde lo futbolístico ante Newell’s. En el desarrollo se observaron varias claves. Una de ellas fueron los pelotazos a las espaldas de los centrales como fórmula de ataque. Marco Ruben explicó que lo habían practicado. Y así fue el 1-0, con un pase de Nery Domínguez para que caiga llovido por detrás de Coti Fernández, que agarró a mitad de camino al líbero Ustari y terminó con el zurdazo del N° 9 a la red. Fue en el segundo tiempo, pero no fue algo aislado. El primer intento por esa vía fue a los 11 minutos, con otro pase de Domínguez a la espalda de Fernández, aunque ahí Cáceres logró cerrar por detrás. También lo intentó Pinola con una búsqueda hacia Cervi, recostado sobre la derecha, a los 29 minutos de esa primera etapa.

Otra de las vías de sorpresa que utilizó el equipo del Chacho fueron los remates desde muy lejos. Sabiendo que Ustari juega adelantado, lo buscaron Ruben, Delgado, el propio Nery Domínguez, de gran partido. La posesión fue de Newell’s (57,2 % contra 42,8 %), aunque Central fue más directo desde el planteo y la ejecución.

Pero uno de los recursos a los que más rédito le sacó Central fueron los anticipos, tantos defensivos como ofensivos. En total sumó 93, ganando más duelos individuales de este tipo en campo rival (48) que en el propio (45). Esa fue una de las causas por las que el bloque central de defensores (Donatti-Pinola) y el doble 5 (Musto-Nery Domínguez) terminó siendo la columna vertebral en donde se apoyó el éxito. Entre los cuatro, consiguieron 44 de los 93 anticipos. Todo el bloque de Central estuvo más rápido para ganar en las divididas, con pelota en movimiento y también en los córners o tiros libres, mientras que Newell’s estuvo más lento y terminó cometiendo más infracciones por llegar tarde cuando intentó anticipos y quites. Una de las pocas veces que los defensores no pudieron anticipar defensivamente a Scocco, la acción terminó en el avance más claro de los dirigidos por Bernardi en el primer tiempo, a los 12 minutos, con el pivoteo de Nacho para el remate desde afuera de Maxi Rodríguez.

Pero una de las figuras silenciosas en el Parque de la Independencia fue Cristian Villagra. El lateral izquierdo de Central no sólo fue el que más anticipos ganó (19), 11 defensivos y 8 ofensivos, sino uno de los que más empujó en campo rival, tirando paredes y desdoblamientos por la izquierda, generando infracciones que luego fueron utilizadas por Cervi y Delgado como lanzamientos al área de Ustari. En la jugada previa al gol, Villagra presiona y anticipa dos robos en campo rival, la acción termina en un centro y Newell’s revienta una pelota que quitará Alvarez y... será la del gol.

Central jugó 4-2-3-1, con Musto y Domínguez repartiéndose la mitad de la cancha, pero con Cervi, Delgado y Jonás Aguirre (uno de los mejores tiradores de centros zurdo del fútbol argentino, sino el mejor) por delante de ellos y detrás de Ruben. Cervi y Delgado enrocaron posiciones, pero quien más volvió para tapar las subidas de Casco fue Cervi, por su juventud, lógicamente. Central, desde el empuje de Coudet, es un equipo que contagia entusiasmo, pero direccionado desde un plan táctico. Porque es ofensivo, pero sin que nadie quede exento de la recuperación de la pelota, por eso Ruben quita mucho desde atrás a los volantes centrales rivales. Y se mueve en bloque, lo que le da solidez, más ahora que atrás sumó jerarquía y calidad con el arribo de Pinola.

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