Los errores cuestan caro

Análisis
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20 de marzo de 2000  

Ante la inesperada ausencia de los mejores nadadores de Australia, los Estados Unidos y Suecia fueron los equipos más destacados en este 5º Mundial de piscina corta, en el que muchos nadadores se reservaron pensando en Sydney.

A la ausencia de las estrellas australianas se sumaron China, Japón y Brasil, que enviaron equipos lejanos a su potencial real.

Los norteamericanos basaron su triunfo en las excepcionales actuaciones de Neil Walker y Jenny Thompson, bien acompañados por un grupo de jóvenes promesas. Otro de los que brilló fue el sueco Lars Frolander, quien contribuyó a posicionar a su país en lo más alto, junto con los Estados Unidos.

La actuación de José Meolans fue de menor a mayor. Flojo en la que se esperaba que fuera su mejor prueba -los 50m libre- y excelente en los 100m libre, con un muy buen tiempo de 48s38/100 que le valieron el quinto puesto en la final.

El análisis de sus posibilidades en proyección a los Juegos Olímpicos -en septiembre- debe ser muy equilibrado, sin caer en exitismos ni en pesimismos. Meolans es un gran nadador que participa en las pruebas reinas (las de velocidad pura), en las que una mala salida o llegada pueden hacerle perder valiosos puestos en la clasificación, que se define con varios nadadores en 20 o 30 centésimas de segundo.

El crédito para llegar a una final en los Juegos Olímpicos continúa abierto, pero todos deben comprender que no será facil y que cualquier pequeño error puede costar muy caro.

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