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Los fondistas corren peligro de extinción

En pocos años, la distancia de las carreras bajó drásticamente
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23 de agosto de 2000  

Qué pasa con las carreras de distancia en la Argentina? ¿Se acabaron los fondistas? Gran parte de la actividad se hace esas preguntas. De un turf de largo aliento , como el que se tenía hace pocos años, se pasó a uno en el que sobra velocidad. Muchos añoran aquellas reuniones donde encontrar una carrera de 1200 metros era toda una dificultad y sobraban los largometrajes.

Para tener una idea, el promedio de distancia durante agosto en San Isidro, Palermo y La Plata era hasta ayer de 1292 m . ¿Qué le conviene a nuestro turf: pruebas largas o cortas? Depende de qué lado se mire, se hallan las respuestas.

Los hipódromos argumentan que no se anota para pruebas extensas. Por su lado, los cuidadores y propietarios dicen que no es rentable preparar stayers pues son muy bajas las recompensas y nulos los llamados.

Domingo Pascual comenta con acierto que"si suben los premios se anotaría para el fondo, aunque se entiende que la crisis no les permite a los hipódromos hacer eso".

Otro punto de vista. La Argentina siempre se caracterizó por la calidad de sus galopadores, que atrae a compradores extranjeros.Ahora, al no abundar esas competencias el mercado tiende a achicarse ya que los veloces nacionales no interesan internacionalmente, salvo excepciones.

El caso del calendario clásico es otro ítem para estudiar dado que parece desnaturalizado para la hípica que se plantea en la actualidad en cuanto a extensión.

La respuesta para las preguntas del comienzo aparecen solas: las carreras de distancia corren peligro de extinción; lo mismo ocurre con los fondistas .

Ahora habrá que definir el rumbo: seguir en este camino o regresar al que puso al caballo argentino en la cima del elevage mundial.

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