Más exigencias que optimismo en Perú

Además, varios de sus jugadores protagonizaron escándalos públicos.
Además, varios de sus jugadores protagonizaron escándalos públicos.
Claudio Mauri
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31 de agosto de 2000  

LIMA.- Como es habitual, el sol se deja ver muy poco en esta ciudad, acostumbrada a estar tapada por un techo de nubes. Todo parecía ayer más gris y apagado porque las calles descansaron del ajetreado ritmo de un día hábil, producto del feriado de Santa Rosa de Lima.

Una jornada para la distensión, de la cual no participa el seleccionado de Perú, comprometido por su realidad en las eliminatorias, que lo muestra antepenúltimo, con 8 unidades, y una complicada perspectiva de clasificación para el Mundial. Este pesado lastre lo obliga a no fallar el domingo próximo ante la Argentina, el rival que muchos equipos descartan en los cálculos previos para sumar tres puntos. Pero Perú no puede darse el lujo de evadir la responsabilidad de un triunfo.

Aquí sobran exigencias para el equipo de Francisco Maturana, pero escasea el optimismo. Por varios motivos: la falta de buenos resultados, el flojo nivel del equipo, la adversidad de varios lesionados y la falta de profesionalismo en muchos jugadores que provocó indignación y fuertes reacciones.

Se sucedieron casos a partir de los cuales se deduce que si el seleccionado no tiene rumbo dentro de la cancha es porque varios futbolistas lo han perdido fuera de ella. La lista de indisciplinados es larga y variada. Hace poco, el joven delantero Claudio Pizarro, que se perfilaba para una carrera ordenada, descarriló nada menos que ante las estrictas normas de su club, el Werder Bremen. Cuando debía guardar reposo por una gripe, Pizarro amaneció en una discoteca. Los alemanes lo sancionaron con 5000 dólares y una fecha de suspensión.

Las trayectorias del arquero Juan Flores y el volante Carlos Flores -bautizados como las "Flores del mal" por un diario local- fueron muy cortas en el seleccionado. Juan fue detenido en una madrugada en estado de ebriedad y luego se escapó de la comisaría; a Carlos nadie le creyó que el desgarro de casi 10 milímetros en una pierna fuera por un accidente casero; las sospechas apuntan a una pelea entre borrachos y a una agresión con un bate de béisbol.

El lateral Jorge Huamán, que actuó ante Brasil, no fue tenido más en cuenta desde que se lo vio tomando licor en la calle junto a un drogadicto. El delantero Andrés Mendoza, que sería titular junto con Pizarro, fue detenido en Bélgica (juega para el Brujas) por conducir con exceso de velocidad, aunque la prueba de alcoholemia dio negativa.

Más atrás en el tiempo, se recuerdan los accidentes automovilísticos de Nolberto Solano y Roberto Palacios. En las eliminatorias pasadas, Percy Olivares -un histórico- y otros compañeros fueron fotografiados en una noche de copas y compañías femeninas. Y un lamento que perdura es la muerte de Sandro Baylón, un zaguero de 22 años que actuó en juveniles y se perfilaba como una gran figura, hasta que el 1º de enero último estrelló su auto contra un poste del circuito costero.

El legendario Teófilo Cubillas, jefe del Instituto Peruano del Deporte, y otros dirigentes del fútbol solicitaron la contratación de un psicólogo. Mario Sifuentes, vicepresidente de la comisión de selecciones nacionales, apoyó esta medida para "superar los problemas de conducta". Mientras, Maturana y su cuerpo técnico descartaron cualquier asesoramiento externo.

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