Mayer estira la serie exitosa en su mejor Grand Slam

"No lo esperaba, llegué casi sin poder entrenarme por un desgarro", dijo el Yacaré, que por primera vez accedió a los octavos de final: pasado mañana jugará con el búlgaro Dimitrov
José Luis Domínguez
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28 de junio de 2014  

El circuito suele ofrecer esas sorpresas; buenas, a veces, y en otras ocasiones, de las negativas. En este caso, Leonardo Mayer disfruta de lo primero, del que, hasta aquí, es el mejor Wimbledon de su carrera, de un paso por Londres que se estiró acaso más de lo que él mismo imaginaba. Y lo reconoce: "No, no esperaba que mi primer octavo de final en un Grand Slam fuera en Wimbledon, y menos ahora, que no vine entrenado. No pude practicar en la Argentina porque me desgarré, y recién pude entrenarme cuando llegué acá, así que esto fue una sorpresa". En su quinta participación sobre el césped del All England ya está en los octavos de final, entre los 16 mejores del torneo más tradicional del tour. En un lugar que, históricamente, ha sido de difícil acceso para los argentinos; de hecho, Mayer es apenas el séptimo jugador de nuestro país que alcanza al menos esa instancia en Wimbledon, tras los pasos de Guillermo Vilas, José Luis Clerc, Guillermo Cañas, David Nalbandian, Guillermo Coria y Juan Martín del Potro. Para llegar a la segunda semana, el Yacaré completó la primera parte del torneo con un triunfo convincente sobre el ruso Andrey Kuznetsov por 6-4, 7-6 (1) y 6-3 en la cancha 18; pasado mañana, en busca de los cuartos de final, se encontrará con el búlgaro Grigor Dimitrov.

En el mismo escenario que albergó el ya mítico partido de 11 horas y 5 minutos entre John Isner y Nicolas Mahut, hace cuatro años, Mayer evidenció su buen momento con una victoria sólida, frente a un adversario que es 118° del mundo, pero que venía de conseguir el mejor éxito de su carrera, en cinco sets sobre David Ferrer. El correntino pasó primero un arranque complicado, ya que salvó tres break-points en el sexto game (2-3), pero quebró de inmediato para empezar a inclinar el partido hacia su lado. Con esa distancia mínima se quedó con el primer set; en el segundo pasó por una encrucijada similar en el 2-3 y nuevamente salió adelante; el tie-break lo jugó en gran forma, sin errores, y con un break en el comienzo del último parcial consiguió la diferencia precisa para llegar sin apremios a la definición, que completó con un ace de segundo servicio. "Hoy jugué muy bien. Estuvo complicado de a ratos, pero por ahí él también ayudó a que el resultado fuera así, porque erró lo que no erró el otro día. Estoy contento por haber ganado", destacó el correntino, de 27 años.

Claramente, la distancia estuvo en los momentos cruciales: Mayer quebró en dos de las apenas tres chances de quiebre que tuvo, mientras que Kuznetsov no pudo capturar ninguno de los nueve puntos que tuvo para vulnerar el servicio del argentino. Su porcentaje de primeros servicios efectuados no fue muy alto (59%), pero sí fue contundente con los que tuvo (82%); además, sumó mucho con el segundo saque (60%) y con la devolución. "Mi servicio es lo que me da de comer, y esta vez anduvo bien. Le tengo mucha fe a mi saque, por eso lo tiro así. Los breaks que tuve en contra los jugué tratando de sacar abierto, y me salió bien", admitió en declaraciones a Foot Fault Magazine.

El avance a la segunda semana en el All England tendrá también su impacto en el ranking. En Londres desembarcó como el 64° del mundo, pero por llegar a octavos se aseguró 180 puntos (a su vez, descuenta 45) que lo dejarán cerca del puesto 47°, con lo cual se prevé que superará su mejor ubicación histórica hasta aquí (51°, en junio de 2010). En caso de pasar una ronda más, se ubicaría alrededor del 38° escalón. En lo económico, el premio por llegar hasta aquí es de 117.000 libras (suma de la que deben descontarse impuestos).

"El pasto es difícil, pero no me cuesta mucho jugar acá. Cuando vine la primera vez (en 2009) no me costó. La cancha no está tan rápida como antes, y eso también me ayuda mucho. Cuando te toca ganar, no la errás, pero cuando no te toca se complica. Hay que seguir como estoy jugando ahora, tranquilo", contó el Yacaré, con su acostumbrado bajo perfil. Sobre su próximo rival, contó: "Jugar contra Dimitrov es un poco como jugar contra Federer; es lo mismo, quizás él tiene un poco menos de calidad, pero en el juego es muy parecido, y le encanta el césped, y jugar como Roger... Va a ser difícil, pero va a estar bueno el partido".

Por supuesto, sus buenas actuaciones a lo largo de la temporada –en febrero llegó a su primera final ATP, en Viña del Mar– también lo posicionan en primera fila para ser parte del equipo de Copa Davis ante Israel. Pero para esa serie decisiva aún falta mucho, y Leonardo Mayer apunta a seguir en esta senda, tratando de evitar los problemas físicos que alteraron su carrera. En el legendario Wimbledon, el Yacaré prolonga su estada.

46

aces totalizó Mayer en sus tres partidos en Wimbledon; aparece 12º en la tabla de esta categoría, que lidera Dolgopolov (75).

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