McLaren pasó de gris a negro

Como en Melbourne, Hakkinen abandonó y sigue sin sumar puntos; frustración por la desclasificación de Coulthard
Como en Melbourne, Hakkinen abandonó y sigue sin sumar puntos; frustración por la desclasificación de Coulthard
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27 de marzo de 2000  

SAN PABLO (De un enviado especial).- Cuando finaliza un Gran Premio de Fórmula 1, el ruido continúa en los boxes. Cajas que se cierran, motores que se ponen en marcha para probar algún elemento antes de viajar, comentarios poscarrera... y todo lo que antecede a la partida de cada escudería de un circuito.

El equipo McLaren, que comenzó la temporada como el gran candidato junto con Ferrari, vivió un clima distinto, silencioso, preocupante. Los rostros lo decían todo; no era necesaria ninguna opinión. Probablemente, ya fuera muy tarde para tenerla en cuenta; el ánimo de los hombres del team plateado, por el abandono de Mika Hakkinen, el gran candidato en el GP de Brasil, no se alteró ni con lo que, hasta la verificación técnica, era el segundo puesto de David Coulthard. La exclusión del escocés terminó de redondear un Gran Premio para el olvido.

Con la mano en el bolsillo, el rostro pétreo y la voz firme, Ron Dennis, el responsable del team, habló sin que nadie le preguntara nada: "Mika abandonó por una falla en la presión de aceite. Fue una verdadera pena, ya que la estrategia adoptada era muy buena y creo que nos hubiera posibilitado un gran resultado. Ahora hay que pensar en el futuro, no tenemos otra alternativa".

Mika Hakkinen se cambió rápidamente el buzo por una camisa gris del equipo y un pantalón negro y se fue junto con su esposa, Erja, en un Mercedes-Benz Clase A, pintado con los colores de su McLaren. Pese a su apuro y a su rostro, que no disimulaba la amargura, detuvo su marcha y habló; y fue concreto: "¿Qué puedo decir? Estoy triste porque me voy de Brasil y aún no sume ni siquiera un punto. Ahora viene la etapa europea y tendremos que trabajar muy duro para revertir las cosas. Sobre la carrera, creo que teníamos la situación controlada. Con una parada en los boxes, teníamos muchas posibilidades de vencer. Pero...".

Antes de conocer la determinación de las autoridades de la prueba que lo había dejado fuera de la clasificación, Coulthard también había relatado inconvenientes. "Tuve varios problemas. La radio no funcionaba bien, la tercera marcha tampoco andaba con normalidad. Para mí fue un verdadero milagro haber llegado a la bandera a cuadros. Si Mika y Barrichello no hubiesen abandonado, yo habría salido cuarto", fue, por entonces, la confesión del escocés. Ahora se tendrá que esperar el resultado de la apelación a la sanción, único camino para que de la excursión por Brasil le quede algo que rescatar al team británico.

En las últimas dos temporadas, McLaren mostró su contundencia. En 1998, el equipo plateado venció en Australia y en Brasil, con una comodidad llamativa, mientras que el año último Hakkinen se impuso también aquí, aunque un abandono le dio el primer triunfo a Eddie Irvine, con la Ferrari en Melbourne.

Ahora, el año 2000 arrancó de una forma muy diferente y Schumacher ya les lleva 20 unidades a Hakkinen y a Coulthard. Demasiado para dos competencias.

Evidentemente, Mika Hakkinen tendrá que dar vuelta una incómoda situación, impensada en los días previos al arranque de la temporada. Ahora está obligado a salir a pelear el campeonato con una desventaja real. Su rival, el alemán Michael Schumacher, llega a la etapa europea por encima del finlandés. Jamás había ocurrido, por lo que ahora se verá una nueva alternativa en el duelo que mantienen, desde hace dos años, los dos bicampeones mundiales.

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