“Mejoramos y tuvimos chispazos muy buenos”

Cambiaso se complació por la labor de La Dolfina, finalista por segundo año consecutivo
Xavier Prieto Astigarraga
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9 de diciembre de 2001  

“¡Qué bien jugó ese nene! ¡Qué jugador pariste!”

Contagiosa alegría desparramaba el abrazo de Juan Ignacio Merlos con Martina de Estrada en los palenques de Libertador. ¿Con quién? Con la mamá de Adolfito Cambiaso, el autor de los 14 goles contra el que fue su equipo hasta 1999. La madre del crack saludaba uno por uno a los ya finalistas por segundo año consecutivo y cuando llegó al Nº 3 se interpuso en un diálogo en el que Pite hablaba de su satisfacción por el 18-14.

“Fue duro, ¿eh? Siempre es duro con los Novillo. La gente decía que era favorito La Dolfina, pero Ellerstina le había ganado dos veces a Chapaleufú II, campeón argentino, y había perdido un solo partido en el año”, ponderó el mayor de los Merlos. “Al principio nos traicionaron un poco los nervios y nos jugó en contra la cancha algo picada. Por momentos jugamos muy bien y en otros sufrimos cierta desconcentración, cuando los cuatro pensábamos en atacar y descuidamos la defensa”, analizó quien no prefirió rival entre los Chapaleufú para la final del sábado próximo: “Son dos grandes equipos”, calificó.

Hay un detalle que otra vez estuvo en contra La Dolfina: el público. “Los hinchas están un poco agresivos, pasados de límite, y gritan cosas un poco hirientes. Claro que se enojan si alguien les hace algún gesto después de convertir un gol, pero es bueno que la gente le ponga color a los partidos”, juzgó el Nº 3.

Ya camino al podio de la Copa Omint, Cambiaso mostró su complacencia: “Mejoramos y tuvimos chispazos muy buenos. Sin haber hecho un gran partido ya pensamos en la final”, rescató el hijazo de Martina de Estrada, autor de tantos goles como todo el conjunto rival.

Cuando a Sebastián Merlos se le preguntó sobre su primera sensación tras la victoria, no dudó: “Mucho dolor, en la cintura y en el cuello”, dijo acerca de la caída sobre la tabla, ante la tribuna B. “Pero estoy contento porque le ganamos a un equipo que anda muy bien y tomamos confianza para el sábado”, amplió.

En medio de la charla apareció Rocío Marengo, la rubia del programa televisivo ‘‘Mar de Fondo”, para hacerle una nota, y el Nº 2 mostró a la vez rapidez mental y galantería al preguntarle “¿número de teléfono?”, con su señora a un par de metros, sonriendo por la escena. Ya más serio, tampoco eligió adversario para la final del torneo: “Los dos equipos son muy buenos. Simplemente voy a sentarme en el palco con un vaso de Coca-Cola a disfrutar el partido de mañana (por hoy)”.

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