Meolans se sacó el sabor amargo

El cordobés, que había quedado al margen de la final de los 100m, ayer tuvo desquite: logró la medalla plateada en los 50m; finalizó a 4/100 del ganador: el local Lezak
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24 de noviembre de 2002  

LONG ISLAND, Nueva York (Especial).- El puño en alto, por encima del agua, tuvo en esta oportunidad una sensación de desquite. José Meolans no pudo celebrar un triunfo en Nueva York, pero tuvo, sí, la posibilidad de quitarse un sabor amargo. El cordobés cumplió una buena labor en los 50m libre de la 2ª etapa de la Copa del Mundo de natación (piscina de 25 metros), al quedarse con la medalla plateada. Y así logró olvidarse por un rato del paso en falso que había dado anteayer, al quedar eliminado en los 100m libre.

Meolans empleó un tiempo de 21s70/100, apenas cuatro centésimas más que el ganador de la prueba, el norteamericano Jason Lezak. El tercer lugar fue para el polaco Bartosz Kizierowski, con 21s82/100. El británico Mark Foster (recordman mundial de la distancia, con 21s13/100) finalizó quinto, con 21s92/100.

El tiempo del Tiburón cordobés, por cierto, no fue tan bueno como hace una semana, cuando se impuso en esta prueba con 21s53/100. Sin embargo, teniendo en cuenta los factores que habían perjudicado a Meolans anteayer (mala visibilidad en el agua y mala señalización), la marca está más cerca de la potencialidad del argentino, en especial en una prueba en la que es campeón mundial.

Lo cierto es que el desafío entre los mejores del mundo continúa: el cordobés viajará mañana a Shanghai para disputar la 3ª etapa del circuito, que se realizará el 1° y el 2 del mes próximo. Hasta aquí, Meolans se impuso en 50m y 100m libre en Río de Janeiro, además de la medalla plateada de ayer.

En cuanto a los hechos más relevantes del certamen, una nadadora acaparó todos los elogios: la norteamericana Natalie Coughlin quebró dos récords mundiales y se convirtió en el centro de atención del torneo.

Coughlin, de 20 años, primero bajó la plusmarca de los 100m mariposa con una performance extraordinaria. A la mitad de la carrera se ubicaba tercera, pero en un sprint final increíble logró imponerse: fue 56s34/100, mejorando en 21 centésimas el récord de la eslovaca Martina Moravcova.

Luego añadió otro hito, esta vez en los 100m espalda. Cronometró 56s71/100 y mejoró en 37 centésimas su propia plusmarca ecuménica. Los de la norteamericana fueron los únicos dos récords que se lograron en las dos etapas hasta aquí realizadas.

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