Misión cumplida para Turquía

Sustentado por la generacion de futbolistas más rica de su historia, llegó mas lejos de lo que esperaba en su segunda experiencia mundialista
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26 de junio de 2002  • 11:04

SAITAMA (De nuestros enviados especiales).– Siempre se quiere más. La ambición se potencia a medida que los resultados superan lo previsto. El paso de Turquía por la Copa del Mundo de Corea y Japón se ajusta a esta máxima. Su ilusión se quebró en las semifinales y ahora aspira a un consolador tercer puesto en la segunda experiencia mundialista de su historia. Casi nada.

Futbolísticamente, Turquía conoció por primera vez un Mundial en 1954, en el certamen de Suiza. Aquel equipo estaba integrado, entre otros, por Sürhü, Suat, Mustafá, Lefter, Burhan y Erol. Aunque el rendimiento final fue muy irregular: se marchó eliminado en la primera rueda.

Aquella participación quedó trunca en apenas tres partidos. Turquía arrancó el 17 de junio perdiendo ante Alemania Federal por 4 a 1 y tres días más tarde goleó a Corea del Sur por 7 a 0. El 23 de junio disputó un desempate nuevamente con los alemanes occidentales, pero fue vapuleado por 7 a 2.

El largo paréntesis en las apariciones internacionales se cerró a partir de la asunción del ex arquero Senol Günes como director técnico. Empezó con la clasificación para la Eurocopa de 1996 y la sorpresa en el certamen de 2000, en Holanda y Bélgica, donde llegó hasta los cuartos de final.

Ello coincidió con el surgimiento de una generación de jugadores que invadió las ligas más poderosas. En Italia actúan Buruk y Emre (Internazionale), Sukur (Parma) y Davala (Milan); en España, lo hacen Tayfun y Kahveci (Real Sociedad); en Inglaterra, Alpay (Aston Villa), Tugay y Unsal (Blackburn Rovers), y en Bayern Leverkusen se desempeña Basturk. El resto es aportado por los equipos más grandes del fútbol turco: Galatasaray, Fenerbahce y Besiktas.

Arrancó este Mundial en Corea, en el Grupo C, y casi da la sorpresa justamente ante Brasil en el debut, pero desacertados fallos arbitrales conspiraron para la derrota por 2 a 1. La clasificación se complicó tras el empate 1 a 1 frente a Costa Rica, pero se recuperó con una contundente victoria ante China por 3 a 0.

Con el calvo Hasan Sas como figura, los turcos se afianzaron y despidieron a uno de los anfitriones, Japón (1-0), en los octavos de final. Luego eliminaron a la hasta entonces revelación: Senegal (1-0). Brasil lo devolvió a su realidad, pero lo cosechado deja a Turquía con la conciencia más que tranquila.

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