No es de hierro

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29 de agosto de 2000  

NUEVA YORK (De un enviado especial).- A lo largo de su exitosa carrera, Pete Sampras no sólo demostró ser un talentoso jugador, sino que también exhibió una increíble capacidad para superar una deficiencia física.

El norteamericano, poseedor del récord de 13 títulos en torneos de Grand Slam, reconoció que siempre sufrió de talasemia, una afección derivada de la deficiencia de hierro en la sangre, y que suele tener entre sus víctimas a gente que ha vivido cerca del mar Mediterráneo y a sus descendientes, como en el caso de Sampras, cuya familia es de origen griego.

"En el fragor de una batalla, tengo una tendencia al cansancio, cuando el nivel de hierro está bajo y ello puede afectarme", contó Sampras.

Por este motivo, el 4° favorito del US Open suele ingerir regularmente suplementos a base de hierro, incluso durante los partidos. Sin embargo, se ha comprobado que en los momentos de competencia intensa y fuerte calor, como ocurre en el Abierto de los Estados Unidos, Sampras sufre deshidratación, náuseas e inestabilidad física, factores que pone a prueba su resistencia física y que escapan a su capacidad tenística.

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