"No les tenemos miedo"

El entrenador alemán, Rudi Völler, se refirió así a los arbitrajes que acompañaron a Corea en su camino a las semifinales
El entrenador alemán, Rudi Völler, se refirió así a los arbitrajes que acompañaron a Corea en su camino a las semifinales
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24 de junio de 2002  • 10:58

SEUL (De nuestros enviados especiales).– Clima de tensión por más que todos hagan lo que está a su alcance para demostrar lo contrario. Son las seis de la tarde en Seúl y el seleccionado alemán realiza su última práctica en el estadio mundialista, donde mañana se medirá con Corea por una de las semifinales de la Copa del Mundo. Los dirigentes de la Federación alemana habían dicho que la prensa (hubo 500 periodistas) podría ver el entrenamiento al menos durante 15 minutos. No hay caso, apenas los jugadores trotan cinco minutos y el entrenador Rudi Völler da la orden de que todos se retiren del lugar. Sabe que se juega mucho: si gana logrará poner a Alemania en su séptima final; si pierde, las críticas que recibió hasta ahora por el rendimiento del equipo serán más duras aún.

Tras la práctica, Völler habló de todo un poco. Claro, teniendo en cuenta cómo y a quién dejó en el camino a las semifinales el equipo coreano, el tema de los arbitrajes abrió la charla. “No les tenemos miedo, para nada. Lo que pasó con los arbitrajes y todo, todo lo que se vio, no importa; si nos anulan dos goles, tendremos que hacer más. Nosotros sólo pensamos en jugar este partido”.

Sobre su rival, el entrenador germano comentó: “Estamos orgullosos de enfrentarnos con Corea en las semifinales, y también por jugar ante una hinchada tan apasionada. Vamos a mantener nuestro potencial físico. Sabemos que Corea viene desgastada por los alargues ante Italia y España. Sin embargo, sabemos que a esa posible ventaja ellos la reemplazarán con el poderío psicológico que tienen y que reciben de los hinchas, que son como abejas volando sobre los jugadores. No debemos subestimarlos; los coreanos van a correr desde el primer minuto hasta el último y nosotros tendremos que permanecer atrás en formación compacta”.

Con respecto a lo que intentará hacer su equipo, Völler agregó: “El esquema depende del rival al que enfrento, y contra Corea ya sé lo que voy a hacer. Estoy seguro de que no jugará Neuville; Jancker o Bierhoff son los candidatos”.

Con respecto a la juventud de varios de sus jugadores, el técnico comentó: “A los jugadores jóvenes, como Klose y Metzelder, les dije que jugar una semifinal de un Mundial no es de todos los días y que es una gran oportunidad para ellos. Deben afrontarla con mucha responsabilidad, pero sin presión”.

Sobre las nuevas críticas de Franz Beckenbauer, que dijo que no alcanza sólo con un buen arquero como Kahn, Völler dijo: “A mí lo único que me interesa es llegar vivo a la final. Ya estamos acostumbrados a las críticas; no hay que preocuparse tanto por lo que digan los demás”

Oliver Kahn señaló: “Corea ya le ganó a Portugal, a Italia y a España, ¿qué más se puede pedir? Ya estamos advertidos”.

No jugaría Hamann, el líder

SEUL (De un enviado especial).– Más que por la posibilidad de un nuevo arbitraje favorable a su oponente, Alemania está preocupada por la posible ausencia de Dietmar Hamann, el mediocampista central al que Rudi Völler considera líder y vital en el manejo de los tiempos de su conjunto.

El volante de Liverpool padeció una distensión del ligamento interno de la rodilla derecha en el cuarto de final que Alemania le ganó por 1-0 a Estados Unidos el último viernes, y no se entrenó desde entonces, salvo con un leve trote ayer. De no estar en condiciones de actuar, en su puesto se desempeñará Jens Jeremies.

El seleccionado germano, que protagonizará su novena semifinal y ensayó ayer en el estadio de esta capital, cuyo césped estaba rápido por el día lluvioso, tiene descartado a Oliver Neuville, a quien sustituirá uno de los dos tanques que hay en la delantera: Carsten Jancker y Oliver Bierhoff.

En cuanto a lo que se verá en la cancha, el conjunto tricampeón, que frente a los coreanos buscará el acceso a su séptima final, está atento a la influencia del público, pero sin descuidar las cualidades futbolísticas de la formación local y su capacidad atlética, quizás la que se mostró hasta ahora como la mayor virtud de Corea: “Los hinchas empujan a los jugadores; son como abejas volando sobre ellos, pero no debemos subestimar al equipo. Ha demostrado que sabe jugar al fútbol y que tiene mucha garra”, enfatizó el goleador Miroslav Klose.

Alemanes y coreanos poseen un antecedente en mundiales: en su último choque por el Grupo C de Estados Unidos ’94, los europeos ganaban por 3-0 a los 37 minutos del primer tiempo; en el segundo, los asiáticos, mucho mejor adaptados al calor –aquello se recuerda como “el infierno de Dallas”–, se repusieron, llegaron al 2-3 y dejaron con un gran susto a los campeones vigentes.

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