"No puedo explicarles mi felicidad"

Manu Ginóbili contó sus sensaciones tras la clasificación de San Antonio, que jugará la final de la NBA ante New Jersey, desde el miércoles próximo: "Me encantó ganar así porque mucho se había hablado de nuestra falta de carácter"
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31 de mayo de 2003  

"Llegó el momento tan esperado. Costó, como nos cuesta todo a nosotros, pero valió la pena sufrir un poco... Si hubiese elegido una forma de ganar era ésta. Me encantó ganar así porque mucho se había hablado de nuestra falta de carácter", fue la reflexión de Emanuel Ginóbili, el primer argentino y el segundo sudamericano -después de venezolano Carl Herrera- que logró clasificarse para una gran final de la NBA, el certamen de basquetbol más importante del planeta. Una actuación que prolonga este gran momento del deporte argentino, con alegrías y satisfacciones que se dan semana tras semana por distintos puntos del mundo, con los mayores elogios.

La increíble victoria -como informó LA NACION en su segunda edición de ayer- conseguida anteanoche por San Antonio Spurs sobre Dallas Mavericks, por 90-78, después de perder por 15 puntos (63-48) a tres minutos del epílogo del tercer cuarto, le permitió a su equipo volver a definir una serie por 4-2 y como visitante, esta vez para lograr el título del Oeste. Tanteador y condición que ya se había dado en los cuartos de final ante Phoenix y frente a los Lakers en las semifinales.

Ahora vendrá New Jersey, el rey del Este. Desde el miércoles próximo se medirán al mejor de siete partidos con formato 2-3-2, siempre con ventaja de localía para los Spurs por haber conseguido el mejor récord de la serie regular. "No puedo explicarles mi felicidad. Espero disfrutar de esta oportunidad al máximo", dijo Manu.

"Habrá 20.000 personas en el estadio y quién sabe cuántos millones en el mundo mirándonos por televisión. Acepto que somos los favoritos porque el Oeste siempre mostró mayor poderío, pero sería un irresponsable si creyera que ya nos aseguramos el título. Las diferencias desaparecen en esta instancia", dijo el goleador bahiense, que anteanoche desplegó toda su movilidad, fue agresivo, aportó una gran defensa y se destacó cuando pasó la pelota, aunque no estuvo muy preciso en los tiros. Manu terminó con 11 puntos (2 de 5 en dobles, 1 de 4 en triples, 4 de 4 en libres), 2 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 4 pérdidas, en 29 minutos.

Los héroes de la noche y de la fantástica recuperación en el último cuarto (parcial de 27-2 en 10 minutos) fueron Jackson, con 24 puntos, y el veterano Kerr, de 37 años y dueño de cuatro anillos de la NBA, que en sólo 13 minutos metió 4 triples. Un bombardeo del que Dallas, otra vez sin Nowitzki, lesionado, no se recuperó pues anotó sólo 9 puntos en el último cuarto.

"Para que se den una idea de lo difícil que es llegar a esta instancia les digo que Kevin Willis, con 19 temporadas en la NBA, y Steve Smith, con 13, nunca jugaron por el título. Y Robinson, en 14 años, sólo lo logró una vez. Por eso me siento muy afortunado y no duden de que daré todo de mí para que esta historia tenga un final feliz."

Sueña Ginóbili. Se lo merece.

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