Otro golpe: Schumacher motoriza las ilusiones de Ferrari

El alemán suma 20 puntos y se escapa en el campeonato; abandonó Hakkinen y fue desclasificado Coulthard; Mazzacane, 10º
El alemán suma 20 puntos y se escapa en el campeonato; abandonó Hakkinen y fue desclasificado Coulthard; Mazzacane, 10º
Roberto Berasategui
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27 de marzo de 2000  

SAN PABLO.- Fue un día especial. Michael Schumacher no está acostumbrado a perder protagonismo, y en la espera de la carrera, su imagen se eclipsó por el entusiasmo de la torcida brasileña en favor de Rubens Barrichello. Mika Hakkinen y su McLaren se mostraban imbatibles, y las nubes se alejaban tanto como la posibilidad de una lluvia que parecía ser la única aliada de Ferrari.

Pero en la pista, el piloto alemán se encargó de invertir la situación. Con suma decisión, empujó desde la tercera ubicación de la grilla y en un avance sorprendente, capturó el primer lugar que parecía ser propiedad de Hakkinen. Al final, fue el que controló la carrera y fue el dueño del Gran Premio de Brasil, la segunda fecha del campeonato de Fórmula 1. Con la victoria, el certamen ahora lo ubica en la punta, con los veinte puntos posibles y con la derrota de su máximo rival: el mismo Hakkinen.

Las estrategias de McLaren y de Ferrari fueron disímiles. Los autos pesados de Ron Dennis no soportaron la velocidad final de las máquinas rojas, que rápidamente tomaron posición en la punta de la carrera. Pero la prueba se definía en los boxes. McLaren apostó a una sola detención, mientras que Schumacher y Barrichello estaban obligados a parar dos veces.

El equipo italiano eligió esta opción ya que durante todo el fin de semana comprobó que, con pesos iguales, no podía seguirles el ritmo a las máquinas plateadas. Y las Ferrari salieron a sacar diferencias desde el principio. Schumacher venció a Coulthard en la largada y dos vueltas después, ya se escapaba en la vanguardia, tras superar de forma magistral a Hakkinen.

Desde atrás, el finlandés tenía la carrera controlada, aunque en la pista el protagonista fuera la Ferrari. Con una sola parada prevista, el campeón hubiese logrado mantener una diferencia favorable, ya que el alemán ingresó en los boxes, en su primera detención, con sólo 17 segundos por sobre el McLaren.

Pero la competencia finalizó cuando el auto de Hakkinen se rompió. La presión de aceite descendió y el McLaren número 1 terminó guardado en el garage. Para los brasileños, el entusiasmo había recibido el gran golpe un rato antes, cuando Barrichello también metía su auto en el box por la rotura del sistema hidráulico.

La competencia careció de emoción. Sólo once coches circulaban por la reasfaltada y despareja pista del circuito paulista, sin posibilidades de observar algo distinto. Schumacher aplastaba a su rival en la pista, David Coulthard, que giaraba a más de 40 segundos.

La atención creció cuando Schumacher, desde el giro 57 al 59, aumentó en dos segundos el registro de la vuelta. Con un ritmo de 1m18s, el alemán parecía sufrir un inconveniente. Si hasta el argentino Gastón Mazzacane, que con el lento Minardi llegó a la bandera a cuadros, lo superó en el promedio de giro durante esas tres vueltas de incertidumbre.

Pero luego el ganador recuperó su habitual tiempo de 1m16s. Coulthard comenzó a remontar y llegó a sólo cuatro segundos, aunque el piloto de Ferrari dominó la situación hasta la bandera a cuadros. Después se conoció la desclasificación de Coulthard y Schumacher pudo acrecentar su festejo: le lleva 20 puntos a los dos pilotos del equipo McLaren y eso le permite encarar la temporada europea con más tranquilidad.

En otra carrera, Giancarlo Fisichella, con el Benetton, alcanzó el podio, superando a Heinz-Harald Frentzen, que se mostró errático al principio de la prueba, con un Jordan que podría haberse ubicado más adelante, al igual que su compañero Jarno Trulli, que finalizó detrás.

Como si fuese una orden de la categoría, a la cola de los Jordan llegaron los dos Williams y los dos Arrows, aunque éstos a una vuelta del ganador. Y esta vez, entre quienes vieron la bandera a cuadros, hubo un argentino: Mazzacane, con el Minardi.

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