Penurias compartidas

Con vistas al partido de mañana, tanto Independiente como San Lorenzo atraviesan un controvertido momento futbolístico que coincide con sus urgencias económicas y con los reclamos de sus simpatizantes
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28 de octubre de 2000  

Lo que más impresiona es que ambos miran la posibilidad de repetir las glorias del pasado con abatimiento. Más bien andan a ciegas. Tanto Independiente como San Lorenzo, a horas del clásico que protagonizarán mañana en Avellaneda, viven a oscuras en lo que va del Apertura. Un torneo que dejó de movilizarlos por la lejanía con la que ven a aquellos equipos que están peleando por el título.

Más allá del oasis que significaron para los dos equipos las victorias conseguidas en la última fecha (Independiente venció por 2 a 1 a Los Andes, mientras que San Lorenzo le ganó 4 a 1 a Central), soportan campañas inconsistentes. En el caso de los de Avellaneda, la crisis futbolística es más profunda, pues está en la 15» posición con 10 puntos. En cambio, los de Boedo marchan quintos, con 19 puntos, desilusionados porque quedaron a once unidades del líder del certamen, Boca.

Por los malos resultados en lo futbolístico o por la asfixiante situación económica que atraviesan, están condenados a soportar la categoría de espectadores en lo que va del torneo. Muchos son los puntos negativos que tienen en común Independiente y San Lorenzo.

Los técnicos están en el centro de las críticas. El entrenador de San Lorenzo, Oscar Ruggeri, y el de Independiente, Osvaldo Piazza, soportaron desde la mitad del año la eliminación de la Copa Mercosur y quedaron sin chances en el Apertura. El desconcierto se apoderó de ellos y sus equipos no encontraron la ansiada regularidad. El momento de desconcierto invade a Ruggeri, que ve cómo los reproches se suman partido tras partido, algo inimaginado hace algunos meses. "Ruggeri, ¿a qué juega el equipo?", rezaba una bandera en la platea sur del Nuevo Gasómetro en el encuentro ante Lanús. Y la oposición pidió su alejamiento del club, pese a que ya está acordada la extensión de su contrato por un año más. Aunque falta la firma, y todo puede suceder...

Por el lado del Rojo, para Piazza quizá la presión es menor, porque antes del comienzo del torneo aventuró que sin algunos refuerzos primordiales no se podía esperar mucho. Aunque hay que recordar que aceptó las contrataciones de Sebastián Rambert, Sebastián Rozental y Mario Núñez; ninguno de los tres será titular en el clásico.

"Estamos en un punto en el que necesitamos los triunfos para definir una idea de juego. Aún no la encontramos y estamos en la búsqueda. Vamos a lograrlo", dijo Piazza, que mañana por primera vez repetirá una misma formación desde que está al frente del conjunto de Avellaneda. Como los refuerzos y los jugadores de mayor experiencia no le dieron respuestas, Piazza se decidió por los juveniles Livio Prieto y Matías Vuoso.

Ruggeri tampoco encontró el equipo ideal, ése que lo deje conforme y le brinde resultados. Para este torneo, a diferencia de lo que ocurrió en anteriores, los dirigentes le trajeron los refuerzos que solicitó: Abreu, Quinteros, Serrizuela y Rivarola. Mañana, en Avellaneda, sólo Rivarola jugará desde el comienzo, y es por la venta del juvenil Verón.

Las reiteradas variantes generaron cortocircuitos. Las modificaciones constantes le pueden traer más de un dolor de cabeza a Ruggeri. Michelini y Estévez ya no están en el primer orden de mérito del técnico; ahora el inconveniente le apareció con dos jugadores de mayor peso: Abreu y Campagnuolo. A los dos los mandó al banco y la verdad es que la decisión no les gustó nada. El arquero ya le comunicó a Ruggeri que si la situación no cambia para fin de año, elegirá la puerta del adiós. Se especula con que ésa es una de las razones del alejamiento de Rubén Cousillas.

En el Rojo, por ejemplo, el arquero Oscar Passet, que perdió la titularidad con Rocha, afirmó hace una semana que si no jugaba frente a su ex club emigraría hacia otros rumbos. El planteo no le gustó nada a Piazza, quien habría dado el visto bueno para que el arquero se desvinculara en diciembre próximo.

En lo institucional no andan mejor. Sus economías están más en rojo que nunca. Independiente lleva sobre sus espaldas una mochila de deudas que elevó el pasivo a más de 27.000.000 pesos. A tal punto que las tres cuotas de la moratoria (por una deuda de seis millones que mantiene con la AFIP) las pagó con dinero que le prestó la AFA.

Tiempo de protestas. Una vez por mes, los socios de Independiente se autoconvocan en la sede de la avenida Mitre para protestar en contra de los actuales dirigentes. Se cuestionan las compras, las rencillas internas, el pasivo, etcétera. Poco más de 200 personas descargan sus broncas con cánticos y piden explicaciones sobre los actos de gobierno.

En San Lorenzo las reacciones fueron en respuesta al controvertido contrato con la empresa suiza ISL, por la cesión del marketing del club. Más de 400 simpatizantes se reunieron el martes último en la puerta de la AFA para decirle no a lo que ellos consideran la entrega de la institución. La cuestión seguirá pasado mañana, cuando se reúna la asamblea de socios, y el clima está más caliente por la veloz venta de Ricardo Verón, una promesa surgida de las inferiores.

De cara al clásico entre Independiente y San Lorenzo, las penurias son compartidas. Rezan por una alegría en estos tiempos de tanta sequía.

Al fin, sin cambios

Por primera vez desde que está en Independiente, Piazza no hará cambios en el equipo. Utilizará la misma alineación que el último domingo le ganó por 2 a 1 a Los Andes.

El equipo confirmado que jugará ante San Lorenzo formará con Rocha; Martínez, Páez, Milito y Pernía; Vitali, Cambiasso, Prieto y Garnero; Vuoso y Forlán. Entre los suplentes estarán Passet y Rambert; Rozental ni siquiera se concentrará.

Abreu sigue afuera

Como ocurrió en el encuentro ante Rosario Central, el uruguayo Sebastián Abreu estará en el banco mañana, ante Independiente. Al igual que Gustavo Campagnuolo, para darle continuidad a Sebastián Saja.

El único cambio será el ingreso de Rivarola por Verón, y Eduardo Tuzzio pasará al medio campo. Este será el equipo: Saja; Rivarola, Ameli, Portocarrero y Morel Rodríguez; Santana, Tuzzio, Erviti y Romagnoli; Franco y Romeo.

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