Río 2016. Gonzalo Tellechea, el hijo de un desaparecido en democracia que nunca dejará de pelear

Gonzalo Tellechea en la prueba de triatlon individual
Gonzalo Tellechea en la prueba de triatlon individual Fuente: EFE - Crédito: Lavandeira Jr.
El trialeta sanjuanino recordó con emoción a su papá, por el que sostuvo una lucha incansable con la justicia; no quedó conforme con su actuación y cree que, para mejorar, la natación es un factor clave
Claudio Cerviño
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18 de agosto de 2016  • 23:59

RIO DE JANEIRO.- Atrás habían quedado 1h53m43s de esfuerzo y tesón en un escenario muy particular: el Fuerte de Copacabana. Desde el mar y sus aguas que sí valen la pena y están lejos de la contaminación (1,5km de trayecto), pasando por las trepadas y bajadas del circuito ciclístico (38,8km) por callecitas que recordaban al Tour de France, y el segmento final de los 10km de carrera, cuando el corazón ya parece salirse del pecho y los sentidos se nublan. Llega Gonzalo Tellechea, el sanjuanino que acaba de disputar su segundo triatlón olímpico, a los 31 años. No luce conforme en absoluto: el puesto 45° lo fastidia porque soñaba con terminar entre los 20 primeros. Pero no quiere ni oír hablar del paisaje. "Imaginate, está bueno el entorno, está lindo que te alienten a los gritos durante el camino, pero uno lo va sufriendo. Cuando llegás, recién ahí te aflojás, y esta tristeza que siento por no haber cumplido con lo que se esperaba de mí, espero que se pase pronto. Necesito fuerzas para seguir adelante".

-¿Y cuándo sufrís la carrera, de dónde sacás fuerzas para seguir y no abandonar?

-Ufff, mi papá nunca dejará de acompañarme. Lo siento siempre cerca, nadando, pedaleando y corriendo conmigo. Él es un desaparecido en democracia, allá en San Juan, y nunca lo voy a olvidar. Lo tengo presente en cada uno de mis actos. ¡Él me da fuerzas para seguir! Como también mi nueva familia, con Victoria, un pilar en mi vida, y Brunella, mi hijita de 2 años, que vino a verme. ¡Qué feliz estoy de haberla abrazado después de la competencia! El año pasado estuve seis meses de viaje, fuera de casa, preparándome para poder clasificarme para Río. Victoria se banca todo.

Tellechea se emociona, pero se recupera como cuando no afloja al salir del agua o dejar la bicicleta para completar la tarea corriendo. Está de pie. Es difícil de quebrar, en una lucha que lleva ya 12 años, cuando Raúl, ingeniero, padre de cuatro hijos, desapareció en tierra cuyana y bajo la presidencia de Néstor Kirchner. Gonzalo y sus hermanos llevaron adelante una lucha desgastante, con la justicia y con el poder sanjuanino. Nunca ocultó lo que pensaba y lo dijo hace unos años: "Mis sospechas es que lo hizo desaparecer la mafia de San Juan. Las personas de las que sospechamos podríamos decir que son gente que cuenta con protección. Su caso es similar al de Jorge Julio López, incluso pasó antes que el de este señor, pero fue en San Juan, se manejó más a nivel provincial, no nacional, y entonces nadie se enteró".

En alguna etapa de esa lucha, Tellechea debió abandonar sus actividades deportivas. Lejos habían quedado los tiempos del fútbol, su debilidad de chico, y del hockey sobre patines, la pasión sanjuanina por naturaleza, con el sueño de ser émulos de Daniel Martinazzo y de Francisco Velázquez. Profesor de educación fisica, le fue tomando el gusto al triatlón siguiendo las rutinas de un grupo de amigos que se daban maña con la combinación de disciplinas y de resistencia. Empujado por los recuerdos, por el honor y el respaldo de familiares y amigos, Gonzalo retomó las competencias, se constituyó en la renovación que sobrevino a Oscar Galíndez y Daniel Fontana, y fue forjando su carrera internacional. Prepararse y competir afuera le posibilitó su evolución, llegar a Londres 2012 (fue 38°) y repetir la experiencia en Río (45°). Y sueña con Tokio 2020, claro. No fue el único argentino aquí: también participó, por primera vez en los Juegos, Luciano Taccone, que concluyó 48°, con 1h55m30s.

No busca excusas Tellechea. "El año pasado, en una prueba de similares exigencias y nivel que ésta, hice top 17. Apunté a eso, pero no se dieron las cosas como esperaba. El triatlón es duro y a nosotros nos cuesta mucho la parte de la natación. Ahí perdés uno o dos minutos que son fatales para el resto de la prueba por más que estés al nivel. No los recuperás más. Y eso que evolucioné nadando: antes tenía un nivel nacional. Mejoré, pero un día que no estás a tope y no conectás un grupo que te lleve para adelante, se paga. La natación es la clave para una evolución en todo sentido. Y ampliar la base. Estoy dispuesto a aportar lo que sé y lo que veo en el mundo, cómo trabajan los demás y la cantidad de atletas que tienen".

Tellechea también dio su visión sobre la curiosidad de este triatlón: en los dos primeros puestos terminaron los hermanos británicos Alistair (1h45m01s) y Jonathan Brownlee (1h45m07s), de 28 y 26 años, respectivamente. "No es una rareza, no. La genética no falla. Gran Bretaña es un país que trabajó muy bien, con logística, inversión y tiene una alta cultura del deporte. Hay que aprender, no sentirse inferiores, sino capitalizar las enseñanzas para crecer. Es la forma".

Difícil de quebrar un triatlonista, acostumbrado a dar siempre un poco más. Difícil vulnerar la resistencia de alguien que de adolescente tuvo que aprender a luchar por justicia. “Mi papá quería que yo fuera un hombre feliz y a mí me hace feliz el triatlón”, confesó. Raúl siempre compite con él.

cc/ae

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