Romeo: "Quiero salir campeón otra vez antes de irme a Europa"

La carta de gol de San Lorenzo piensa en el pase, pero no descuida el clásico con Boca y el Apertura
Ariel Ruya
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23 de agosto de 2001  

Domingo Romeo jamás imaginó que su origen sería decisivo en la vida profesional de su bisnieto. El hombre, fanático del fútbol en un pueblito del norte de Italia, le transmitió a su familia la misma pasión por el deporte. Décadas más tarde, en Tandil, nació Bernardo, que heredó aquella locura por el juego de la pelota. Más aún: ahora, con el anhelo de jugar en Europa, aquella relación familiar resultó ser determinante, ya que el goleador sacó días atrás el pasaporte comunitario para gritar goles sin acento extranjero.

"Es verdad: Domingo es decisivo para mi carrera, porque de otra manera sería muy difícil ser transferido. Ahora cuenta tanto lo que uno vale como jugador como tener parientes europeos. Es así...", comenta el goleador, sentado en la tribuna local del Nuevo Gasómetro. A horas del clásico con Boca, a minutos de ser transferido.

"El pase se tiene que definir esta semana, es algo que me tiene un poco intranquilo, hace rato que todo el mundo habla de eso, que me voy, que me quedo. Estoy un poco harto; pero Miele (Fernando, el presidente del club) está en Europa. De España se fue a Italia, hay algo de Inglaterra, de Alemania, no sé. Lo único que puedo decir es que me quiero ir en diciembre o en junio del año que viene. Y quiero salir campeón otra vez antes de la transferencia", se entusiasma el goleador, con 15 tantos, en el exitoso Clausura 2001; y con tres conquistas en idéntica cantidad de presentaciones en la Mercosur.

Mueve las manos, de reojo observa el arco que tantos festejos suyos disfrutó, se imagina más locura azulgrana en el futuro cercano. "Quiero salir campeón otra vez, ¿quién no? Me encantaría. Quiero irme con otro título bajo el brazo. El equipo, más allá de los problemas económicos, está muy bien, muy sólido. Y con el Beto (Acosta) me llevo bárbaro. Espero que ahora no digan que no podemos jugar juntos porque ante Chicago ninguno hizo un gol, porque también somos importantes para arrastrar la marca, para el trabajo sucio", explica el protagonista, que el 9 del mes próximo cumplirá 24 años.

-¿No te gustaría jugar con Acosta y Estévez, los tres juntos?

-Sí, me encantaría. Ya jugamos juntos con el Chupa (López), con Ruggeri. Podría haber muchas variantes ofensivas, el Beto más atrás, o Estévez. Sería muy bueno, pero el técnico es Pellegrini, no yo, y él decide. Y, al parecer, hasta ahora tan mal no nos va...

- ¿Boca les preocupa o debe ser al revés?

-Boca ganó todo, es un equipo muy fuerte, más allá de que no ganó en el arranque. Boca es Boca, pero nosotros estamos con ganas de seguir ganando cosas importantes y tenemos plantel suficiente para ganarle a cualquiera. De eso no tengo dudas.

"¿No sabías? El domingo fui papá otra vez. Estoy en las nubes, pero entre el tema del pase, el campeonato y los problemas económicos se hace muy difícil disfrutar. Sólo en la intimidad lo hago...", cuenta Romeo de su hijo Gaspar, que nació con 3,500 kilos. Pura alegría para el símbolo del fútbol doméstico.

Por: Ariel Ruya
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