A toda marcha

Hindú batió a San Cirano por 26-20, sigue como líder, es el único invicto y sólo necesita un punto para clasificarse
(0)
18 de mayo de 2003  

El tupido listado de recursos, a los que puede echarle mano en cualquier momento angustiante, es lo que le permite a Hindú sortear los obstáculos, continuar a paso sostenido sin resignar su condición de invicto -es el único que conserva dicho honor- y haber quedado a un paso de conseguir la clasificación.

Cuando ve endeblez, avasalla; pero también sabe salir del encierro: la impiadosa vocación ofensiva le da a la formación comandada por los hermanos Fernández Miranda un handicap imponente. San Cirano, uno de los más duros exámenes de esta rueda, se constituyó en una dificultosa resistencia (a los 35 minutos de segundo tiempo ganaba 20-16), pero... mientras haya tiempo, está latente la posibilidad de que se encienda la Locomotora de Torcuato y embista sin miramientos. La adversidad se canalizó para despertar la fiereza y concretar una victoria (26-20) con la cual extendió la estadística con los anfitriones (en los últimos diez años, los de Cirano solamente festejaron una vez, en la temporada 2000 por 27-23).

Con personalidad, los dueños de casa no se dejaron dominar, y aunque mostraron pequeñas vacilaciones y no alcanzaron confiabilidad en el line (perdieron tres pelotas y otros cuatro lanzamientos fueron torcidos), se las ingeniaron, con una defensa convincente, para generar situaciones de riesgo. Los kicks de Juan Cruz Viassolo tuvieron a maltraer a Bosch, y por esa vía los locales sacaron la primera ventaja (try del medio-scrum), gravitante para quedarse con el parcial.

Hindú, que se acercó al in-goal con una arremetida de Grote y otro par de aproximaciones, no encontró la forma más propicia para abrir espacios. Manasa Fernández Miranda se excedió con el uso del pie y el lanzamiento del juego se lentificó por la desprolijidad en los reagrupamientos. Se repitieron los movimientos por el centro del terreno y, sin poder encadenar las fases, no hubo vuelo por afuera.

Los visitantes descifraron las soluciones. Pero, antes de eso, su apertura era el único que conseguía anotar y debieron sobreponerse a la conquista de Gamboa. La recuperación se dio con la aparición de los hombres más desequilibrantes: se cortó Hernán Senillosa y fabricó una grieta para el posterior remate de Ostiglia. San Cirano se repuso en el marcador y de la importante baja de Giambroni, con otro hecho fortuito: falla de Nico Fernández Miranda en la recepción, y Fernández Mendy corrió 35 metros hasta apoyar.

Los forwards visitantes tomaron con determinación la responsabilidad de ir para adelante. Beneficiado con esa voluminosa avalancha, quebró Aguilera pegadito a una formación y Sainz se zambulló para plantar bandera en la dura batalla. Bosch cerró el score con un drop desde las 40 yardas, e Hindú así revalidó su hegemonía.

El abanderado del sacrificio

Lucas Ostiglia

Su figura en la cancha parece convertirse en omnipresente; el octavo de Hindú aparece por todos lados y es, además, el líder de un pack que nunca baja los brazos. La enorme potencia física del Ruso Ostiglia es el arma principal para dar la primera estocada cerca de las formaciones y marcar el camino al in-goal.

Paridad también en los errores

No recurrió a las excusas en su análisis Hernán Senillosa: "Cometimos errores de manejo y en algunas decisiones. Pero, bueno, no siempre nos salen las cosas como pretendemos. Ellos nos tacklearon mucho y nos presionaron bien". Sobre la mejora en el segundo tiempo, el centro de Hindú dijo: "Empezamos a limpiar mejor los rucks e insistimos por el centro del campo para crear los huecos y después sí lanzar el juego más afuera". Hernán Cervelo marcó el déficit de San Cirano: "Hubo actitud, físicamente respondimos, pero tuvimos errores muy puntuales, como en el line, que nos impidieron prevalecer".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.