El orgullo Puma

Luego del resonante éxito ante Francia, la Argentina reaparece en Vélez esta tarde ante Inglaterra y, al margen de las connotaciones externas, la motivación para los rugbiers es vestir la camiseta nacional
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22 de junio de 2002  

La vida del rugby argentino dio un giro sustancial en el Mundial. De ese histórico 5to puesto en 1999 a estos días, las acciones de los Pumas crecieron enormemente; y las potencias están advertidas de que enfrentar a los argentinos ya no es un compromiso de menor relevancia. En la auspiciosa etapa siguiente a la Copa del Mundo, varios poderosos se rindieron a los pies del seleccionado argentino: Irlanda, Escocia, Gales y Francia. En esta lista de lauros aún quedan nombres por agregar, y ahora puede llegarle el turno a Inglaterra, ganador del único duelo desde el certamen en Gales.

Los Pumas tendrán hoy, desde las 15.30, en la cancha de Vélez, la gran oportunidad para prolongar sus festejos y alcanzar el tercer éxito de la historia en test-matches con los Hombres de la Rosa. El traspié en Twickenham, a fines de 2000 por 19-0, es la única razón adicional para darle a este choque la consideración de revancha. “La otra revancha”, porque los protagonistas argentinos no ven coincidencias con el fútbol y la herida abierta por la eliminación en Japón. Para los rugbiers, el orgullo nacional es suficiente razón para salir a dejar todo en la cancha.

“A mi siempre me motiva jugar con la camiseta de los Pumas contra cualquier equipo; da igual que sea Inglaterra, Francia o Sudáfrica. A todos les quiero ganar, no hay ninguna rivalidad especial. ¿Si lo del fútbol nos roza? No, porque no podemos hacernos cargo de una historia que no es nuestra... en el rugby no hubo mano de Dios, no juega Beckham... No tiene nada que ver, son cosas distintas... ”, explicó Pichot en la antesala al cotejo de esta tarde.

La visión del medio-scrum es compartida por Felipe Contepomi, que comentó: “Este partido tiene la misma importancia que tuvo el de Francia y que tendrá el de Sudáfrica, el sábado próximo. Para mí lo único especial es que juego para los Pumas. A Inglaterra hay que respetarla porque es un rival con historia, pero que yo pertenezca a Bristol no representa nada. Me ayuda sí porque conozco bien a cada rival, pero a la vez, me va en contra porque ellos también saben cómo rindo yo.”

Al margen de cualquier interpretación popular, los Pumas son plenamente conscientes de que no pueden volver a cometer desatenciones (como ocurrió con los franceses) si es que desean mejorar la producción del sábado pasado y, de paso, anotarse otra victoria para recordar. Las apuestas los favorecen, pero ellos prefieren esperar el momento del kick-off y empezar a hablar de la mejor manera que saben hacerlo: rugiendo sobre el césped de Liniers.

El árbitro

El irlandés Alain Rolland, el árbitro del test, jugó en el seleccionado de su país. Debutó precisamente ante la Argentina, en la gira realizada por el seleccionado nacional en 1990. Rolland, de 35 años y ex medio-scrum de Leinster, celebró en Dublín la victoria de Irlanda por 20-18.

Los siete del último éxito

La última vez que los Pumas vencieron a Inglaterra (en el historial sólo hubo dos festejos) fue el 7 de junio de 1997 por 33-13. De aquel cotejo en Ferro hoy volverán a formar parte de sus equipos siete argentinos y un inglés. Serán titulares Quesada, Fernández Lobbe, Martin, Reggiardo y Hasan, mientras que entre los suplentes estarán N. Fernández Miranda y Grau. También actuó Arbizu, pero esta vez quedó al margen por una lesión. En la Rosa se repite Gomarsall.

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