En un tiempo, Alumni impuso su letal sencillez

Venció a un titubeante San Cirano por 29-17; todos los puntos los marcó en la primera etapa (hizo cuatro tries en ese lapso); hubo cinco amonestados
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25 de mayo de 2003  

La simpleza es un atributo muy valioso frente a oponentes atolondrados, porque la confusión puede resultar contagiosa. Alumni dio ante San Cirano (le ganó 29-17) una lección de cómo se deben aprovechar las falencias ajenas sin mancharse, para luego relajarse y transitar en piloto automático.

Un tiempo le bastó al equipo de Tortuguitas para definir la cuestión (con bonus incluido): el primero, que terminó 29-5. Sin recurrir a coordinaciones demasiado elaboradas y teniendo el viento en su favor, marcó cuatro tries con asombrosa limpieza y precisión.

El segundo de los dos tries de Miguel Achával, por ejemplo, que se originó en un line y una penetración de Germán Krebs; o el del wing Martín Bottini, surgido también de una hilera (ganada por Nahuel Neyra) y un salteo del cerebral Krebs para el N° 11, que ingresó a toda velocidad y zafó de un par de tackles antes de apoyar.

La conquista de Krebs debajo de los palos confirmó que los de Villa Celina estaban dispuestos a conspirar contra sus propios deseos. La acción nació en una pelota despejada hacia las 22 yardas visitantes por Alumni, que no tenía a los amonestados Neyra y Abel Picchio. Adriano Biancotto –ya había anotado su primer try– intentó un pase de revés para Emanuel Viassolo en la zona prohibida para lujos, el balón cayó al suelo, fue levantado por Miguel Avramovic y el fullback habilitó a Krebs para que celebrara sin oposición.

La segunda etapa comenzó con otra amarilla (Matías Lamas), que dejó al anfitrión con uno menos. Esta vez, San Cirano no lo desperdició: Augusto Biancotto bajó un line y, maul mediante, Luis Durio consiguió el 29-10. Quiso reaccionar el perdedor, aunque sus aspiraciones se despedazaron cuando, en inmejorable posición ofensiva, el pilar Ulises Gamboa fue amonestado por una agresión.

Ni el excelente segundo try de Adriano Biancotto (previa hilera perdida por el local y electrizante carrera de Ariel Ret) logró revertir el desenlace hostil. Ya era tarde. San Cirano se había enredado en sus profundas ambigüedades y Alumni lo había multado con su letal sencillez.

  • "No jugamos a nada"

    Julio Larocca, uno de los entrenadores de San Cirano, no estaba conforme con la tarea de sus dirigidos. "No jugamos a nada. Cometimos horrores, fallamos en el tackle y en el segundo tiempo no aprovechamos el viento en nuestro favor. Alumni fue un justo ganador", dijo.
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