Entre dos realidades contrastantes

Por Santiago Roccetti
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31 de diciembre de 2001  

No aparecen resabios negativos en la despedida de año, pero sí habrá que imponer una clara división dentro de la vida del rugby argentino. Por un lado se encuentran los Pumas que, desde la consolidación obtenida, dejaron una excelente imagen. Pero en otro plano, inferior en cuanto a evolución y calidad, aparece la actividad interna (con Buenos Aires como centro). Se trata de dos realidades independientes, con un contraste bastante pronunciado. El seleccionado que conducen Marcelo Loffreda y Daniel Baetti consiguió progresar en su nivel de juego, mientras que el espectáculo en casa no impulsó tanto entusiasmo, ni aportó nada novedoso.

Comprendida esta descripción, a la hora del repaso se deberá decir que los Pumas tuvieron una temporada de alto vuelo, con la consagración invicta en el Panamericano de Canadá, los históricos triunfos como visitantes ante Gales (30-16) y Escocia (25-16) y la gloriosa noche en la cancha de River (con récord de público: asistieron 60.000 personas) con la extraordinaria performance ante los All Blacks (agónica derrota por 24-20). En cada actuación, el combinado nacional dio un paso seguro en su sostenido progreso. Y así, la goleada sufrida frente a los neozelandeses en el test de Christchurch (67-19) se tomó como lección y quedó sepultada en el recuerdo por una segunda mitad de temporada formidable.

Otro de los logros de la temporada para el seleccionado resultó el tercer puesto alcanzado (se compartió con Fiji) en el Mundial de Seven de Mar del Plata (en el estadio José María Minella se dio una fiesta inolvidable). Y, también en la especialidad de juego reducido, se destacó el éxito ante Fiji (26-7) en el reciente torneo de Durban, Sudáfrica.

Diversos factores convergen para impedir que se devalúe la categoría de los Pumas (que cada vez haya más jugadores en el exterior puede ser la razón más influyente), pero dicha efervescencia no debe tapar el notorio decaimiento del status doméstico, ni dejar que se aparte la vista al apuntalamiento de los más jóvenes, representados en los Pumitas y el seleccionado Sub 21, cuyos últimos resultados evidenciaron cierta pausa en el crecimiento.

Córdoba, ganador del Campeonato Argentino, también es merecedor de un reconocimiento en esta recorrida por el 2001; los elogios se hacen extensivos a Alumni, monarca en el certamen de la URBA, y a La Tablada, vencedor en la Liga del Interior.

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