Fue un paso atrás

El técnico de los Pumas, marcelo loffreda, consideró que decayo la organizacion defensiva del equipo; más allá de los compromisos asumidos, está en favor de aflojar un poco el nivel de rivales para trabajar con vistas al mundial de 2003
El técnico de los Pumas, marcelo loffreda, consideró que decayo la organizacion defensiva del equipo; más allá de los compromisos asumidos, está en favor de aflojar un poco el nivel de rivales para trabajar con vistas al mundial de 2003
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30 de junio de 2002  

SPRINGS, Sudáfrica (De un enviado especial).– Sentado en un rincón del despoblado vestuario, Marcelo Loffreda, técnico de los Pumas, espera, en aparente calma, soltar las últimas tensiones que le dejó el test. Se lo ve aplacado, pero la procesión parece que va por dentro; al menos eso se nota cuando se le pide un análisis. Ahí aparece el otro Tano Loffreda, temperamental: “El desarrollo del partido podría haber sido distinto si nosotros, después de dominar 20 minutos, hubiéramos marcados puntos. Ellos, apenas empezaron a atacar, consiguieron 17 puntos. Y esa diferencia se mantuvo hasta el final.

“Creo que –agregó el coach argentino– la principal característica de Sudáfrica hoy (por ayer) fue que aprovechó errores, y en algunos casos horrores, argentinos en forma sistemática. Se cometieron errores que los Pumas no cometen habitualmente. Nos equivocamos en recepción de kicks, en pérdidas de pelotas en el contacto... y, evidentemente, esto sigue pasando por lo mismo de siempre: en el nivel internacional cada vez tenemos que apuntar a una menor producción de errores. Nos marcaron seis tries. Es demasiado. Y creo que hemos bajado nuestro rendimiento en la organización defensiva.

–¿Te vas preocupado?

–Sí... me voy preocupado porque sé que este equipo está para hacer una mejor performance en el juego defensivo. Pero no podemos quedarnos siempre con esa sensación de que puede hacerlo, pero no lo hace. Hay que contemplar el hecho de que se jugaron tres test-matches seguidos, de una exigencia superlativa para un equipo argentino. Pero si realmente queremos empezar a descollar en el rugby internacional todas las fallas que cometimos hoy (por ayer) no pueden volver a ocurrir.

–¿Qué les deja esta experiencia con Francia, Inglaterra y Sudáfrica?

–Jugar tantos partidos tan exigentes, que nos obliga siempre a dar el máximo, no sólo no nos da margen para trabajar tranquilos y fortalecer aspectos puntuales para mejorar. Tampoco nos deja probar jugadores y, por otro lado, hacer un planteo de juego más ambicioso que el que hacemos, a pesar de que algunas cosas hemos empezado a intentar. Además, los titulares sufren un desgaste muy importante.

De cara al futuro, te diría que prefería, faltando tan poco para el Mundial (comienza el 10 de octubre de 2003), empezar a aflojar un poco la dureza de los compromisos y tener la posibilidad de ir incorporando algunos jugadores. Eso es algo que empezaremos a hacer en la próxima gira (en noviembre, por Italia e Irlanda).

–¿Van a convocar nuevos jugadores para ensayar la renovación?

–Sí, porque es la última oportunidad que tenemos para ver jugadores, y hay algunos puestos en los que nos está costando mucho tener recambio: los centros, los segundas línea, un wing. Igual, pese a encontrarnos con esta situación, algunos chicos pudimos traer. Por ejemplo, Pablo Bouza es un jugador que incorporamos ahora y dio buenos resultados; Hernán Senillosa es otro caso.

Con Australia, en Noviembre

SPRINGS, Sudáfrica (De un enviado especial).– El siguiente compromiso de los Pumas, que esta tarde ya estarán en la Argentina, será el 2 de noviembre frente a Australia, posiblemente en el estadio de River Plate. Y cuando se lo consultó por los proyectos en esos cuatro meses sin partidos, Marcelo Loffreda ofreció algunos detalles, pero enseguida derivó la charla hacia lo que había sucedido minutos antes sobre el campo del PAM Brink Stadium:

“La idea es volver a reunirnos en una concentración en Francia (con los rugbiers del exterior) y como nos vamos a juntar cinco días antes de jugar con los Wallabies, vamos a hacer un balance detallado de lo ocurrido en estas tres semanas, porque queremos que los jugadores sean realmente muy conscientes de los errores que se cometieron. Porque si no aprendemos de estas lecciones, entonces no tiene sentido.

“No podemos desilusionarnos, deprimirnos y esperar el próximo compromiso a ver qué es lo que Dios depara. No es así. Sabemos contra quiénes jugamos, pero tenemos que aprender de los errores que cometimos y seguir trabajando para mejorar. No podemos bajar los brazos”.

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