Hindú, aun cuando no brilla, nunca afloja

Demoró un tiempo en acomodarse, pero luego apoyó cuatro de sus tries (dos de Gauthier, la figura) y se impuso como visitante a San Fernando por 36-8
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25 de abril de 2004  

Siempre está agazapado, dientes apretados, garras afiladas, listas para dar el zarpazo. Aun cuando su sistema deambula sin rumbo definido, Hindú permanece alerta. Quizá porque no ignora que, tarde o temprano (poco importa), el rival bajará la guardia y con una ráfaga de golpes podrá noquearlo.

En el triunfo de ayer como visitante frente a San Fernando (36-8), por ejemplo, demoró un tiempo en acomodarse, en estabilizar una formación compuesta por varios jóvenes y cuyos principales ausentes fueron Bosch, Henn y Hernán Senillosa, los tres en el Sudamericano de Chile con los Pumas.

Entonces, a puro tackle y solidez en la hilera (gran desempeño del segunda línea Rodríguez Galanes), San Fernando logró crear un embudo que desconcertó a los de Don Torcuato, imposibilitados de salir velozmente de las formaciones, sobre todo del scrum (obtuvieron en total 15 de 16; en el line, 16 de 16), y de desplegar sus endiablados cruces en el centro de la cancha.

Pero apenas seis minutos le bastaron a Hindú para jugar rápido dos penales, marcar dos tries a través de forwards -el hooker Sasaki en la izquierda, tras pase de Sarlanga, y el amonestado octavo Lorenzetti en el lado opuesto, previo robo de un scrum- e irse al descanso en ventaja por 10-3.

El Tricolor se desinfló en el complemento. Ya sin el lesionado fullback Mirani (esguince en el tobillo derecho), e irregular en el line (perdió 4 de 7), las desatenciones del anfitrión devinieron en cuatro, sí, cuatro conquistas ajenas, todas a cargo de backs y cuyas tres últimas ocurrieron entre el minuto 31 y el 34.

Dos veces celebró el desequilibrante Gauthier, la figura (y pensar que la acción del único try local, de Carranza, se originó en una pelota perdida por el visitante en la salida posterior al primer festejo de Gauthier...); una el apertura Fernández, que arrancó con una patada a cargar, y otra el N° 9, Toto Fernández Miranda.

Muestra elocuente de contundencia. Es que tal vez por momentos parezca extraviado en intermitencias creativas u ofuscado por no hallar el camino menos turbulento, pero al final, tarde o temprano, seguro, el bravo espíritu de Hindú siempre aflora.

Un equipo con hambre

"Arrancamos con muchos cambios y por eso tardamos en ubicarnos, pero al final nos salió fenómeno, porque ganamos por más de 30 puntos", afirmó el centro de Hindú Juan Gauthier, dolorido en la pierna izquierda. Y aclaró: "Este equipo tiene hambre".

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