Lo aplastó: el CASI se quedó con otro clásico

Dueño de una confianza enorme tras vencer al SIC el fin de semana último, el Atlético se impuso en otro partido tradicional: en San Isidro, marcó siete tries y vapuleó a CUBA por 49 a 7; sigue invicto y segundo en la Zona A
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4 de mayo de 2003  

Hay partidos que se transforman en bisagra en el andar de un equipo. Que cambian su presente y lo hunden en la depresión o elevan el espíritu hasta niveles máximos. Ganar un clásico es uno de esos casos que puede servir de trampolín anímico. Pues lo demostró ayer el CASI. Henchido de orgullo, con la frente alta, el equipo de San Isidro elevó su dosis de confianza tras el resonante triunfo del fin de semana último ante el SIC, que le cortó una histórica racha invicta de 33 encuentros.

La incógnita tras ese match era conocer si el Atlético repetía la concentración, el empeño, las ganas. Lo hizo y logró un éxito de manera aplastante. El que lo sufrió fue justamente CUBA, otro adversario clásico. El CASI anotó siete tries para apabullar a su rival por 49 a 7 y mantenerse como escolta en la Zona A.

Por supuesto que hubo variantes en el desarrollo de un éxito inobjetable. Porque en la primera media hora pareció que la desconcentración le había ganado al conjunto local. Como si le hubiera jugado en contra el festejo de hace ocho días.

En ese lapso, hubo demasiadas imprecisiones en ambos bandos, ninguno logró imponer su esquema. ¿La consecuencia? Un tanteador que se mantuvo en cero, porque nunca estuvieron ni cerca de sumar una conquista. Y las oportunidades que tuvieron frente a los palos tampoco las usufructuaron. Un penal de Federico Thomann dio en el poste derecho y Agustín Martínez Mosquera desperdició tres ocasiones.

Aburrimiento era la sensación que dominaba entre los espectadores. ¿Será posible que este equipo le gane al SIC y ahora dé un espectáculo así?, se preguntaban todos.

Pero se despertó el CASI. Descubrió que su rival era demasiado vulnerable, que le otorgaba muchas ventajas y empezó a hacer uso de ellas. La primera fue a los 32 minutos de la primera etapa. Allí ocurrió el primer movimiento limpio del CASI, de juego abierto, de izquierda a derecha y viceversa que culminó con Federico Martín Aramburú debajo de los palos. Fue el quiebre del partido.

A partir de allí, los hombres de blanco y negro exprimieron al máximo cada falla de los universitarios . Como ocurrió algunos minutos después: Martín Domínguez comenzó un ataque desde el fondo, pero su kick fue muy malo y terminó en el centro del campo, para la respuesta franca del CASI. El error del medio scrum lo pagó caro CUBA, con otro try en contra, esta vez de Matías Casanova.

Y al final de ese parcial llegó la primera de las cuatro conquistas de Javier Zaldívar Posse, que corrió media cancha y, antes de apoyar, hizo un amago para desairar la marca de Domínguez.

Con esa ráfaga de 10 minutos, el Atlético empezó a desperezarse. Y en la segunda mitad, aprovechó las deficiencias de un equipo anárquico. CUBA sólo brindaba resistencia desde sus forwards, pero tuvo muchos problemas en el contacto. Cierto es que descontó con un try de Domínguez. Pero el triunfo nunca se sintió en peligro. Ante un equipo que quedó en harapos, completamente desordenado, esos 40 minutos fueron entretenidos en cada ataque del equipo local. Cada uno de los avances era una posibilidad clara de try. Y así fue.

Sumó una conquista Thomann y llegaron las otras tres de Zaldívar Posse. La última de ellas, con una jugada de fantasía entre el wing izquierdo, Martín Aramburú y Raiteri. Los aplausos para ese try fueron, en realidad, para celebrar una actuación convincente del CASI, que tuvo la efectividad necesaria para aplastar a un rival inferior. Y que le sirve para seguir más confiado e invicto en este torneo de la URBA.

El hombre-try de otra tarde victoriosa

Javier Zaldívar Posse

El wing izquierdo fue decisivo para cerrar cada oportunidad que se le presentó a su equipo. Zaldívar Posse, de 23 años, se quitó la mufa porque no había marcado tries en el torneo: ayer le hizo cuatro a CUBA. Además, en un par de ellos aportó alguna dosis de fantasía.

Un equipo con tranquilidad

Se mantienen en calma los jugadores del CASI. Así fue tras vencer al SIC y también ocurrió de esa manera ayer, tras derrotar con amplitud a CUBA. Este equipo sabe que está en crecimiento y que no deben perder de vista el objetivo principal: mejorar el juego y mantener la humildad.

"No nos desesperamos, estamos tranquilos. Somos conscientes de para qué estamos y no podemos plantearnos objetivos que no están a nuestro alcance. Hay que ir con calma", explicó Javier Zaldívar Posse, el hombre-try en la cancha del Atlético.

Luego se refirió al partido y, en especial, al comienzo complicado: "Al principio nos metimos en el juego de ellos y nos trabamos. Nos complicamos nosotros solos. Después el partido se nos abrió y todo se hizo más sencillo. Terminamos jugando muy bien".

A un costado estaba el experimentado Federico Böck. "El otro día (con el SIC) jugamos con mucha concentración. Ese era el problema, porque después de un partido así no hubiera sido ilógico que entremos desconcentrados. Creo que pudimos superar eso y es un punto para destacar", señaló el octavo del CASI.

"Además, seguimos jugando bien en el aspecto defensivo", señaló Böck. El Atlético es el equipo de la URBA que menos puntos en contra tiene: sólo acumula 34 en cinco partidos.

Señal de largada para los juveniles

Con los campeonatos de la categoría superior en desarrollo, la actividad rugbística estará a pleno desde hoy con el comienzo de los certámenes juveniles de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA). Por primera ocasión se rearmaron las divisiones y ahora las identificaciones son: menores de 20, 18, 16 y 15 años. Todo lo que ocurra con los chicos (407 equipos que disputarán 198 encuentros, incluidas las segundas formaciones) será presentado con un amplio despliegue por LA NACION Deportiva en la edición de pasado mañana.

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