"Loffreda tiene que seguir con los Pumas"

Lisandro Arbizu, que se recupera en Francia de la lesión que lo excluyó del Mundial, dijo que la continuidad del entrenador sería muy positiva
(0)
26 de febrero de 2004  

El destino lo forzó a reacomodar su vida, proceso durante el cual no faltaron los replanteos personales. Lisandro Arbizu atravesaba uno de sus mejores momentos en lo deportivo y estaba a punto de cumplir con su cuarta participación en un Mundial, pero la noche del 12 de septiembre últmo, mientras disputaba un amistoso ante el combinado de Tucumán, todo cambió. La rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha interrumpió sus proyectos. Los Pumas perdieron a su capitán poco tiempo antes del desafío en Australia, aunque el ex hombre de Belgrano no se amedrentó ante el infortunio.

En este tiempo transcurrido lo operaron de la rodilla; como finalizó su contrato con Bégles-Bordeaux, llegó a un acuerdo para unirse a Pau (tiene como compañero al ex primera línea de Olivos Fernando Guatieri) y de a poco volvió ponerse en carrera. Hace unas pocas horas estrenó casa en su nueva ciudad de residencia en Francia, y en una conversación telefónica con LA NACION, Arbizu, de 32 años, describió su presente: "Estoy muy bien, siguiendo con tranquilidad el proceso de rehabilitación. ¿Qué hago? Trabajo todos los días haciendo ejercicios con un kinesiólogo del club, a veces las sesiones son en doble turno, y también tengo un programa de musculación para el tren superior. También empecé a correr un poco, pero muy tranquilo. No quiero apurarme".

"Antes de reincorporarme a los entrenamientos intensos con el equipo, voy a estar hospedado dos semanas en un centro para deportistas de alto rendimiento (CERS), donde realizaré el acondicionamiento final."

-¿Cuándo volverías a jugar?

-Si todo va bien, estaría bien para salir a una cancha a fines de mayo. Pero no quiero ponerme fechas; mi prioridad es recobrar la fortaleza como jugador. Sólo pienso en alcanzar mi mejor forma física y mental.

-¿Vas a estar disponible para los compromisos de los Pumas en junio (con Gales y la gira por Nueva Zelanda)?

-Me encantaría poder decirte que sí, pero para eso tendrían que darse varios de factores. No sólo tendrán valor mis deseos personales; todo va a depender de que esté bien, de que tenga el nivel para estar en la selección y de lo que decida el nuevo cuerpo técnico. Por mi cabeza no se cruza la posibilidad de un retiro, todavía me siento jugador. La luz está encendida.

-¿Cómo ves el demorado nombramiento de un entrenador?

-Y... nuestro sistema es así. Como hay que esperar que hagan las elecciones en la UAR (están proyectadas para los primeros días de abril) la transición se da de acuerdo con la idiosincrasia argentina. Eso está mal, no le hace bien al equipo. Pero, bueno, esperemos que algún día aprendamos a aprovechar mejor los tiempos para ser más eficientes.

-¿Creés que Loffreda (Marcelo) debería continuar como técnico?

-Sí, Loffreda tiene que seguir con los Pumas; no sé con qué cargo o en qué función, pero toda su experiencia y su trabajo de cuatro años no deberían ser desaprovechados. En el último ciclo se hicieron bien las cosas, por eso, no hay duda de que el Tano tiene que estar vinculado de alguna manera para sumar, para transmitir sus conocimientos.

-¿Qué cosas cambiarías?

-Hay que corregir el tema del seguimiento de los rugbiers que están en Europa; existen muchos casos de chicos que se van de la Argentina y se les pierde el rastro, pero acá tienen un desarrollo profesional, aumentan sus aptitudes y están en un mismo nivel que los demás. Sería bueno que una persona se ocupara desde Europa de evaluar de cerca a todos los jugadores por igual, y les pudiera pasar informes a los entrenadores.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.