“No se puede fallar de la manera que lo hicimos”

Agustín Pichot, capitán de los pumas, resumió el pensamiento del equipo argentino. En la intimidad del vestuario, todos estuvieron convencidos de que se regalaron demasiadas ventajas para un rival de primer nivel internacional como Sudáfrica
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30 de junio de 2002  

SPRINGS, Sudáfrica.– Las coincidencias no eran casuales; había una sola explicación para el traspié sufrido. Por un lado, en la salida de los jugadores argentinos, se notaba la resignación por la inconsistencia exhibida ante los Springboks, y en las declaraciones todos hicieron referencia a las ventajas que brindaron al equivocarse tantas veces.

Sin dar vueltas en las justificaciones, el capitán Agustín Pichot fue directo: “¿Cuál es mi sensación? Que si cometés un error es try en contra. Y tuvimos fallas de segundo grado, de individualidades. Ahora debemos aprender sobre lo que sucedió y saber que ¡no se puede fallar de la manera que lo hicimos! Cada uno tiene que analizar el partido y ponerse a ver qué podemos hacer mejor para el equipo. Tenemos unos meses para pensarlo...

–¿El desgaste de estos tres partidos (Francia, Inglaterra y Sudáfrica) influyó en algún sentido?

–¡¡Nooo!! Estábamos muy bien físicamente, y de la cabeza también. No fue una cuestión mental, cometimos errores que no se pueden tener en este nivel. Tampoco fue un tema de juego, porque los atacamos, los quebramos, pero cuando teníamos que anotar no lo hacíamos porque perdíamos la pelota o porque pasaba otra cosa. Cuando cometés un error lo pagás, y lo pagás en serio.

Fijate una cosa –completó el medioscrum–, en ningún momento nos pasaron por arriba; estábamos en las 5 yardas de ellos y ¡¡puff!!, la jugada terminó en try en contra. Son momentos que no tenemos que dejar que nos pase.

Para Gonzalo Quesada también la clave estuvo en la falta de justeza: “Los sorprendimos porque dominamos en los primeros 20 minutos, pero nos faltó marcar. Tuvimos más la pelota, los controlamos, pero aparecieron las imprecisiones en los lines, los scrums, las salidas, y cedimos la posesión. En esa condición, los sudafricanos se dedicaron a jugar y nos complicaron.

“En el segundo tiempo –siguió el apertura–, fallamos mucho en la obtención y en concretar movimientos; hacíamos buenas jugadas, pero en una segunda o tercera fase perdíamos la pelota. Ycreo que el arma más fuerte de los Springboks fue el contraataque”.

La primera parte de la temporada concluyó con una segunda derrota, pero para Felipe Contepomi hay un balance positivo: “Es verdad que el equipo sufrió altibajos, pero jugamos con tres rivales de primer nivel, ante los cuales por momentos se hicieron cosas buenas. Dentro de la cancha se les dio batalla a los Springboks, el resultado fue abultado y eso pudo dar otra imagen, pero en el juego no fueron superiores a nosotros. La gran diferencia estuvo en nuestros errores”.

Al referirse al futuro, el apertura de Bristol dijo: “Tenemos muy claro que todavía falta mejorar muchísimo, pero después de medirnos con Francia, Inglaterra y Sudáfrica, nos queda la sensación de que podemos competir con los mejores, que no nos apabullan. Ahora hay que encontrar la forma para este equipo gane partidos con personalidad y no que cuando triunfe sea visto como una hazaña. Los Pumas tenemos que dar un paso extra, que es tener la personalidad para estar frente a las grandes potencias, jugarles de igual a igual, y obtener resultados”.

En el pasillo que conducía al vestuario, Diego Albanese dio algunas explicaciones: “Todo pasó por los errores, y algunos infantiles, como el mío al no agarrar una pelota de aire. Con estos pibes, cada vez que les regalás la pelota te liquidan. Me queda la bronca porque no era un partido para perder por 50 puntos; si los sudafricanos ganaban, tendría que haber sido por cinco puntos de diferencia, nada más”.

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