Olivos ganó por desgaste y puntería

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25 de mayo de 2003  

Táctica de desgaste. Sin fisuras, con los errores llevados a su mínima expresión. No brilló, pero fue lo suficientemente contundente para demoler de a poco a Newman. Acaso el triunfo haya sido más pensado que jugado. Tuvo argumentos sólidos, previstos con claridad, y por eso Olivos logró una victoria cómoda, aplastante sobre los de Benavídez por 44-24.

Hubo algunos aspectos del juego que Olivos dominó y que fueron vitales en el desarrollo. Tuvo un pack desafiante en el scrum, que hizo retroceder a su adversario en muchas ocasiones. Además, fue confiable en las formaciones móviles; en especial en los rucks, donde recuperó varias pelotas y la posesión siempre salió limpia (a diferencia de su oponente). Y en el segundo tiempo aprovechó el viento a favor para poner el juego en territorio rival, merced a la patada prodigiosa de Carlos Raymaekers, el mejor de la cancha.

Newman mantuvo la entereza en la primera mitad. El equipo bordó tiene una inquebrantable voluntad de jugar con las manos: más que una decisión, es una convicción. Pero ayer las cosas no le salieron. Tuvo numerosos problemas de handling y perdió varias pelotas en el contacto. Y como no le había ocurrido en los partidos anteriores, le costó encontrar grietas en la marca del rival, siempre bien plantado.

Pero, se dijo, el primer tiempo mantuvo cierta paridad. Se jugó en ambos lados de la cancha. Newman apoyó dos veces, con Gosio (siempre explosivo, un jugador distinto) y Cordone. Los visitantes hicieron tres tries, con Roza, Broggi (otro hombre importante) y Frank.

Pero en la segunda mitad todo cambió, por aquello del viento en favor de Olivos. Y Raymaekers acertó desde todos lados, con tres penales consecutivos y hasta un drop desde la mitad de la cancha. Y cada acierto fue desgastando la moral de Newman.

El final llegó, entonces, previsible. La táctica de Olivos fue provechosa y le sirvió para bajar a un equipo que venía en alza. Ahora puede ser el momento de los de Munro.

Figura, tras la recuperación

El de ayer fue el segundo partido de Carlos Raymaekers en el torneo, porque en la pretemporada sufrió una lesión en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda. "Nosotros no tenemos jugadores desequilibrantes. Ganamos con la cabeza. Y eso hicimos hoy", afirmó la figura.

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