Regatas resistió el vendaval con el corazón

Con una tenaz defensa, el equipo de Bella Vista dejó sin invicto y sin punta a San Cirano, tras vencerlo por 30-26
Diego Mazzei
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11 de mayo de 2003  

La intensidad subió a límites que forzaron la aparición de la emotividad. Fueron 15 minutos, los finales, que describieron con precisión casi científica las razones por las cuales un encuentro en el que dominaba la paridad terminó con el marcador volcado hacia Regatas (30-26) y con la imbatibilidad de San Cirano en el certamen y su condición de puntero reducidos a cenizas. Un epílogo que encontró a los visitantes amontonados con todas sus armas contra el ingoal rival. Y con Regatas aferrado a un defensa que se lució por tenacidad y resistencia. No es fácil contener durante tanto tiempo los embates de un pack tan fuerte como el de San Cirano. Pero los de Bella Vista lo lograron y el tanteador los premió con esa diferencia tan exigua como determinante.

Regatas supo darle un mejor uso a la mayor posesión que tuvo en el primer tiempo. Pegó rápido con una incursión de Lecot y sólo sufrió por errores propios, que San Cirano capitalizó con la velocidad de Emanuel Viassolo. El primer try visitante llegó tras un pase interceptado y una corrida de toda la cancha del wing. El segundo se produjo tras una combinación de hermanos: Juan Cruz Viassolo presionó a Berro en un scrum de Regatas y Emiliano llegó en apoyo para la conquista.

A pesar de esos dos golpes, Regatas controló el juego con la inteligencia de Sulpis para emplear el pie y el despliegue de Pablo Camerlinckx, que está en un nivel superlativo (marcó un try).

San Cirano cometió muchas infracciones y Sulpis cobraba con penales. Cuando la diferencia se hizo notoria, el visitante se lanzó a arrinconar a Regatas. Pero entonces surgió la entrega notable de los locales, ese paredón humano que apenas se quebró al final con el try de Corti cuando ya no había tiempo de milagros. Mientras Regatas se acomoda en el torneo, San Cirano, que está haciendo una buena campaña, debe demostrar que también reacciona positivamente en los compromisos más duros. La próxima lucha es con Hindú y la meta es no derrumbarse.

De nuevo en la pelea

"De a poco nos volvemos a meter en la pelea. No es por poner excusas, pero tal vez la pretemporada no fue tan exigente como hubiésemos necesitado, en cuanto a los partidos que jugamos", señaló Eduardo Fernández Gill, uno de los entrenadores de Regatas.

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