Rugen: las Leonas alcanzaron su primera final

Confirmando que lo de Sydney 2000 no fue casual, la Argentina definirá mañana el torneo frente a Holanda; ayer venció a Nueva Zelanda por 3 a 0
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25 de agosto de 2001  

Mantener el segundo puesto obtenido en los Juegos Olímpicos de Sydney era el primer objetivo de las chicas del seleccionado argentino de hockey sobre césped en el 9° Champions Trophy, que se juega en Amstelveen, Holanda. Ya lo lograron. Ayer vencieron a Nueva Zelanda por 3 a 0 en el último encuentro de la rueda clasificatoria y mañana, a las 9 de nuestro país, las Leonas definirán el certamen con Holanda (televisa TyC Sports). El Champions Trophy es el tercer certamen en importancia del hockey –detrás de los Juegos Olímpicos y el Mundial–, se realiza anualmente y compiten los seis mejores equipos del momento.

Pero el verdadero desafío de este equipo siempre fue ganar algún torneo grande . En la Copa del Mundo de Dublín 94 y en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 estuvieron muy cerca, pero perdieron la final y quedaron a un paso de la gloria. Mañana, la historia puede darse vuelta. Las Leonas ahora cuentan con una mayor madurez como equipo. De hecho, éste es el primer certamen en el que los rivales coinciden en que la Argentina es el candidato a adjudicárselo. Quizás, el sueño de revertir la historia de finales perdidas esté por concretarse.

La Argentina hace tiempo que dejó de ser una sorpresa . Ya está definitivamente posicionada entre los mejores equipos del mundo. Este proceso que comenzó con el campeonato mundial junior obtenido en Terrassa, España en 1993 en el que estuvieron algunas de estas Leonas: Vanina Oneto, Anabel Gambero, Ayelén Stepnik, Magdalena Aicega y María de la Paz Ferrari, que siguió con el subcampeonato mundial en Dublín 94 y que tocó su pico máximo con la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Sydney, puede coronarse en este torneo.

“Cuando terminó el partido de hoy (por ayer), no festejamos mucho porque sabemos que el que queremos ganar es el del domingo”, aclaró la arquera Mariela Antoniska en una conversación telefónica con LA NACION luego del triunfo ante Nueva Zelanda.

En este torneo, la Argentina tuvo una sola derrota y fue justamente frente a Holanda. “Tenemos la espinita clavada –continuó la arquera de Lomas–, de que desperdiciamos ese partido. Tenemos la capacidad y el juego para ganarles. Es una revancha. Jugamos muy mal en el primer tiempo y bien en el segundo, pero no alcanzó.”

Las Leonas ya están pensando en la final. Las locales ganaron todos los encuentros que jugaron. El Wagener Stadium, con capacidad para 7500 personas, seguramente estará colmado con banderas anaranjadas. “Acá –agregó Antoniska– el público es muy respetuoso. Obviamente alientan a Holanda, pero si el rival hace alguna buena jugada también la aplauden. De lo único que tenemos miedo es de los árbitros que nos toquen, porque puede ser que se dejen influenciar por la gente.”

Contra Nueva Zelanda –como en Sydney, fue el trampolín hacia la final–, las Leonas volvieron a mostrar su contundencia. La Argentina fue claramente superior a su rival. En la primera etapa, a los 6 minutos, Rognoni eligió para el remate directo en el primer corto del partido un tiro de flick –similar a los ejecutados por Jorge Lombi–, sorprendió a la defensa neozelandesa y abrió el marcador. El segundo tanto también llegó por la misma vía. A los 25, Rognoni hizo un tiro rasante, la bocha quedó debajo de la arquera Clarke y, tras el mal despeje de Paewai, Aicega remató al arco y puso el 2 a 0.

En la segunda etapa, a los 29 minutos, Oneto desvió un tiro de Rognoni de corto y marcó el trecer gol. La Argentina sigue sorprendiendo con las variantes de corto y con su efectividad. Los diez goles marcados hasta ahora en el torneo fueron todos por esta vía.

“Pensábamos –agregó Antoniska– que iban a salir a ganar para tratar de clasificarse para el tercer puesto, pero no fue así. Nos pareció raro, pero hicieron un planteo abierto. Pudimos movernos con comodidad en el medio campo. Igual, hacía mucho calor y estamos muy cansadas. Luciana (Aymar) y Cecilia (Rognoni) estaban al borde del calambre. Por eso se las reservó un poco.”

Después del partido, se fueron al hotel a descansar y luego a cenar. La mayoría de las chicas eligió comer pescado, otras pollo o carne, y de postre helado o ensalada de frutas. Hoy, tendrán jornada de descanso, con entrenamiento al mediodía y una pequeña charla técnica por la tarde.

Las Leonas vuelven a estar en la final de un torneo internacional de primera línea. Otra oportunidad de obtener la medalla dorada, algo que hasta ahora no lograron las chicas argentinas. Holanda es la última valla que tienen que superar. Las Leonas nunca se rinden y, aunque con cautela, demostraron ser ambiciosas. Quieren el lugar más alto del podio y piensan dejar el alma en la cancha para lograrlo.

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