Se abrió un camino hacia la solución

Mario Goijman y el resto de los dirigentes suspendidos por la FIVB prometieron dar un paso al costado; confían en que la Argentina juegue la Liga Mundial
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10 de mayo de 2003  

"Nosotros vamos a dar un paso al costado. Pero el señor Acosta nos va a pagar por todo lo que nos hizo." Esta frase se escuchó ayer fuerte, clara, en una sala del Cenard. La pronunció Mario Goijman, el cuestionado ¿ex? presidente de la Federación Argentina de voleibol (FAV), y resume las sensaciones que fueron protagonistas en la reunión que juntó a los directivos del voleibol argentino y dirigentes de la Secretaría de Turismo y Deporte. Reunidos, claro, para buscar una salida a la suspensión que aplicó la Federación Internacional (FIVB) y que les impide a los seleccionados argentinos participar en torneos internacionales, incluida la Liga Mundial.

Goijman y el resto de los dirigentes suspendidos por la FIVB (por inconductas varias) prometieron alejarse de sus cargos y permitir la elección de nuevas autoridades en la FAV. Se trata del primer paso hacia la normalización del voleibol nacional. Pero antes hubo un cónclave de más de tres horas y un sinfín de charlas para llegar a esa decisión.

El mitin lo convocó la secretaría. Y lo condujo Víctor Groupierre, encargado de políticas deportivas. Habló ante más de una veintena de dirigentes, entre ellos, Goijman. Buscó arrebatarles un gesto para destrabar la situación. Se refirió a la crisis deportiva, institucional y económica en que está envuelta la FAV. Y fue contundente: "Sería vergonzoso ante el mundo que el voleibol argentino no pueda encontrar una solución a este problema".

Luego fue el turno de los representantes del voleibol. Todos mantuvieron un discurso uniforme, claro: fustigar a la FIVB y a su presidente, el mexicano Rubén Acosta. El fue el causante, se adujo, de todos estos problemas. Y la FIVB viene incumpliendo pagos a la FAV desde 2002, antes del Mundial.

Goijman se defendió. Mencionó lo improcedente de las sanciones. Esgrimió el Pacto de San José de Costa Rica, de rango constitucional en nuestro país, acerca del derecho a una legítima defensa. Y se quejó de la arbitrariedad de la decisión. Pero mantuvo su posición "en defensa de los jugadores".

"Vamos a facilitar las cosas; vamos a dar un paso al costado. Pero nos causaron un perjuicio enorme", dijo. Económicos, sobre todo: sponsors que piden que se devuelva dinero adelantado, otros que rescinden contratos y algunos que se frustran. Fue claro Goijman al respecto. "Deportivamente, nadie se va a morir si no jugamos una Liga Mundial; pero económicamente nos hundimos."

Al final, decidieron que hoy, en una asamblea de la FAV, elegirán autoridades transitorias (no sancionadas). Y que luego harán otra, definitiva, con un veedor de la FIVB. El secretario del área, Daniel Scioli, confirmó anoche que si esto ocurre así, él hablará con Acosta para gestionar que la Argentina juegue la Liga Mundial. Sería el principio para una solución. "Después, vamos a seguir la pelea en la Justicia. No se acaba acá", advirtió Goijman. Aquélla será otra historia.

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