Se despertó: Boca recuperó la punta

El equipo xeneize dejó atrás las derrotas con Paysandú y Vélez, tuvo actitud y le ganó a Colón por 2 a 0, en la Bombonera; Barros Schelotto y Tevez, los goles
Christian Leblebidjian
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12 de mayo de 2003  

Boca fue como ese paciente que, después de sufrir amnesia, recupera la memoria. Ayer, en la victoria ante Colón por 2 a 0, en la Bombonera, se acordó de jugar. Logró un rendimiento individual y colectivo que lo depositó en los merecimientos para volver a tener en sus manos la punta del torneo Clausura, que ahora, por el empate de River en Santa Fe, comparte con Vélez.

Todo fue como una consecuencia lógica producto del desempeño de sus individualidades. Guillermo Barros Schelotto, uno de los jugadores que más extrañaba el hincha xeneize junto con Delgado, sintió el respaldo que le dio Bianchi en la semana y se lo retribuyó con una jornada a puras gambetas, piques en diagonal y asistencias.

El Mellizo se cargó al hombro un equipo que venía golpeado por las dos derrotas consecutivas ante Paysandú, por la Copa Libertadores, y Vélez, por el Clausura. Y ayer fue el alma de Boca . Por actitud -pidió la pelota desde el primer minuto-, por desequilibrio -a él le cometió la infracción Alemao en el área-, por frialdad para definir -pateó el penal fuerte, alto y al medio, fiel reflejo del momento xeneize- y por audacia, ya que estuvo a punto de convertir un gol olímpico si Pereyra no lo evita en la línea del arco de Tombolini. Incluso, no protestó y se dedicó a pensar como el líder del equipo. El y Tevez fueron las figuras.

Boca se sintió cómodo porque volvió a jugar con el sistema que mejor conoce, el 4-3-1-2, y hasta mereció ganar por una diferencia mayor. Sucedió que Tombolini rindió bien, no tuvo responsabilidad en los goles y apareció justo para salvar dos mano a mano ante Tevez y Battaglia.

Colón apostó a un esquema con muchos volantes, pero casi nunca logró apoderarse de la pelota, salvo en algunos pasajes del primer tiempo, cuando Capurro se animó a encarar y ganarle la espalda a Cascini.

Carignano logró el empate después de un tiro libre de Toresani, pero el tanto fue mal anulado ya que no existió offside del delantero, que era habilitado por Jerez. Más allá de eso, lo del equipo de Bauza fue muy tibio, casi intrascendente.

Boca se tomó un respiro, pero le sirvió para armarse en defensa e hilvanar uno de los mejores goles del campeonato: arrancó en campo xeneize con una corajeada de Villarreal, siguió con toques de Barros Schelotto y Donnet, que de primera habilitó a Tevez; el delantero corrió 40 metros, gambeteó a Tombolini, dejó desparramado a Herbella en la línea y definió de derecha al primer palo. Golazo y tranquilidad para un equipo que necesitaba la victoria como el agua en el desierto .

Boca recuperó la memoria, jugó bien y volvió a subirse a la punta del Clausura. De yapa , logró una dosis de confianza frente a la revancha del jueves próximo con Paysandú, en Brasil.

Bianchi, invicto

Dirigiendo a Vélez y a Boca, Carlos Bianchi nunca perdió como director técnico ante Colón de Santa Fe. Se enfrentó en diez oportunidades y sus equipos consiguieron siete victorias y tres empates, con 18 goles a favor y 6 en contra.

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