Sin juego ni disciplina: solo se terminó un Mundial, el rugby y los Pumas siguen

Fuente: AFP
Jorge Búsico
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6 de octubre de 2019  • 23:59

TOKIO.- La victoria de Francia finalmente arrastró a los Pumas a una situación que no vivían desde 2003: irse de una Copa del Mundo en la primera rueda. Mario Ledesma, participe en aquella como jugador y en esta como entrenador, fue categórico cuando se le preguntó si había alguna relación entre una y otra: "Ninguna". Es verdad. Son otros los tiempos y otras las situaciones. Pero la sensación es la misma. Y los días que fueron sucediendo tras la caída en el primer partido recrearon un deja vu con lo ocurrido luego de perder con los Wallabies en Sidney. Malas caras, respuestas cortas, clima raro y, sobre todo, un aire a que la clasificación era casi imposible. Y el epílogo fue idéntico: frustrante. Ver cómo jugó Francia ante Tonga le da todavía más dimensión a ese sentimiento.

De los seleccionados que juegan competencias regulares, los 6 de Europa y los 4 de la Sanzaar, sólo Escocia estuvo tan baja como la Argentina. Pero los escoceses hace un buen tiempo que vienen a los tumbos, sin encontrar un nivel óptimo. Los Pumas tenían el antecedente de la última semifinal en Inglaterra 2015, pero, sobre todo, un incremento importante de la competencia desde 2016 con el ingreso al Super Rugby. Cuando se diagramó todo este proceso el punto de impacto tenía que ser en Japón 2016. No ocurrió.

Los Pumas se fueron sin destacarse en ningún aspecto. Sólo el line fue una plataforma destacada, el maul ofensivo funcionó y el scrum mejoró si se tenían en cuenta los problemas que acarreaba. Pero no hubo defensa, pasión, jugadas de ataque -ni salteos, ni sombreros, ni espaldas- ni buen uso del pié. Pasó algo insólito para la historia del seleccionado: nunca logró entusiasmar a los miles de hinchas que viajaron hasta Japón. Los momentos de mayor euforia fueron antes de que empiecen los partidos. No hubo contagio.

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Volvamos a 2003. Los líderes de aquel equipo, con Agustín Pichot como capitán, no compartían algunas decisiones del entrenador Marcelo Loffreda. Ni en el armado del equipo ni en el esquema de juego. Acá pasó lo mismo. Los Pumas en Australia comenzaron jugando con Contepomi de 10 y Ledesma de hooker; en el partido decisivo contra Irlanda el apertura fue Gonzalo Quesada y el 2, Federico Méndez. En Japón, el 10 que llegó de titular (Sánchez) no fue ni al banco en el partido que era una final y en los últimos minutos ocupó ese puesto uno (De la Fuente) que nunca había sido apertura en el seleccionado. En Australia, Pichot jugó lesionado; ahora fue Matera.

Pichot hizo una fuerte autocrítica de lo que fue su conducción como capitán en aquel torneo. Le sirvió para empezar a construir lo que después fue en 2007. Ledesma debe seguir el mismo camino. Hubo errores en su rol de head coach: primero porque el equipo nunca jugó bien y no hizo casi nada de lo que se anunciaba; segundo porque su estilo frontal -el mismo que tenía cuando jugaba- lo lleva muchas veces a confrontar con los jugadores, criticándolos en público.

Fuente: AFP

En las últimas horas se lanzó una cacería viral sobre Ledesma. Increíblemente, el rugby es el único deporte que aún conserva una puja entre Buenos Aires y el resto del país. En Tucumán no le perdonan haberlo dejado afuera a Sánchez. Muchos creen que lo hizo porque no es de Buenos Aires. A Daniel Hourcade también se le criticaba que tuviese más predilección por los que no eran de Buenos Aires. Tonterías. Cada uno arma el equipo que mejor le parece. Hourcade tenía de capitán a uno de un club de la URBA (Agustín Creevy) y Ledesma trajo por primera vez a un Mundial a más rugbiers del Interior que de Buenos Aires.

No hay razones para que Ledesma no siga en los Pumas, pero siempre y cuando entienda que hay cosas que deben corregirse, algunas de las cuales le corresponden a la UAR. Y también deberán ver los jugadores porqué tuvieron un rendimiento tan bajo.

Los Pumas se van mal de la Copa del Mundo. Perdiendo, sin jugar bien, indisciplinados en la cancha, cuando aún queda un partido por disputar. Se dejó pasar una gran oportunidad. Pero no se trata de romper todo lo que se hizo bien, algo típico argentino, sino de corregir lo que estuvo mal. Sólo se terminó un Mundial. El rugby y los Pumas siguen.

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