Sólo sirve una victoria

Hoy, a las 21, San Lorenzo recibe a Junior de Barranquilla y no puede perder puntos.
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21 de marzo de 2000  

San Lorenzo enfrentará hoy, a las 21, en el Nuevo Gasómetro, un encuentro decisivo para su futuro en la Copa Libertadores de América. Sólo le sirve una victoria ante el puntero del Grupo 5, Junior, de Barranquilla, para afirmar sus aspiraciones de clasificar para los cuartos de final del certamen.

Oscar Ruggeri y sus jugadores saben que un tropiezo a ésta altura sería un golpe difícil de superar, teniendo en cuenta que su último compromiso será como visitante, ante Cerro Porteño, un equipo que le arrancó un empate agónico en el Nuevo Gasómetro y complicó su situación en el grupo clasificatorio.

San Lorenzo ocupa el segundo lugar del grupo con 5 puntos (cuatro menos que su rival de esta noche), y tiene uno de ventaja sobre Cerro Porteño y Universitario de Perú. Por eso, la victoria lo dejaría en buena posición para viajar a Paraguay, y una derrota o un empate le quitaría gran parte de sus posibilidades.

Tras la igualdad 0 a 0 frente a Chacarita, por el Clausura, el plantel quedó concentrado para éste partido. Ruggeri no haría modificaciones con respecto a la formación que presentó en San Martín, aunque Claudio Morel Rodríguez podría ingresar en lugar del juvenil Walter Erviti, para darle más aire y recuperación al medio campo.

El conjunto colombiano llegó el domingo por la mañana a Buenos Aires, y por la tarde se entrenó en el Nuevo Gasómetro. Ayer fue el turno del reconocimiento del campo de juego, y la confirmación de los titulares por parte del DT Juan José Peláez. El principal objetivo del equipo de Barranquilla será conseguir al menos un punto, lo que le permitiría encarar con comodidad su último partido ante Universitario, en Lima.

La amenaza de Ruggeri

El presidente de San Lorenzo, Fernando Miele, se encargó de aclarar, en una entrevista concedida a radio La Red, la fuerte discusión que mantuvo con Oscar Ruggeri tras el empate frente a Chacarita, en San Martín, y en la que el DT habría amenazado con renunciar. Miele le restó importancia al entredicho, aunque admitió: "Ruggeri tuvo razón en calentarse. San Lorenzo no debía jugar en esa cancha. Entré en el vestuario para hablar con los jugadores y me encontré con Ruggeri, que tenía una calentura que entiendo. Después, más tranquilos, charlamos y terminamos los dos llorando", dijo Miele.

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