Somos las mejores del mundo

Por Soledad García (*)
Por Soledad García (*)
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27 de agosto de 2001  

Vi el partido final en mi provincia, Córdoba, acostada en la cama, por la hora, junto a mi mamá y mis hermanas. Estaba cómoda y además muy tranquila, sabiendo que las chicas dejarían todo en cada jugada contra las holandesas.

¿Cuándo me sentí más nerviosa en la definición? Durante los últimos minutos. Nosotras perdimos el control de la pelota y ellas nos presionaban con tiros desde afuera. Sin embargo, en ningún momento tuve la sensación de que Holanda pudiera contar con posibilidades de convertir y revertir el resultado porque estábamos muy firmes en la zona defensiva.

Desde acá, ahora me imagino a las chicas bailando en Amstelveen, felices, chochas de la vida. Es que se consiguió el objetivo que nos habíamos propuesto antes del torneo, después de muchas idas y venidas; cuestiones personales que cada una debió superar para poder dar lo máximo en los entrenamientos... sacrificios, esfuerzos. Por TV, yo sabía por qué, tras la victoria, una lloraba desconsoladamente u otra sonreía, porque son reacciones que son el producto de difíciles situaciones por las que atravesamos.

Tanto deseábamos este título que muchas terminaron lesionadas, contracturadas, a raíz de la gran exigencia que implica disputar un certamen de este tipo, que resultó muy duro y complicado en todas las etapas. Nos costó, pero por fin llegamos. Y para el espíritu del grupo, este primer puesto en una competencia tan trascendente como el Champions Trophy es un estímulo vital, que nos permite seguir confiando en nuestra filosofía de trabajo. La dedicación genera, casi siempre, excelentes resultados.

Si pudiera hablar con ellas por teléfono les gritaría que la actuación que tuvieron fue increíble, inolvidable. A miles de kilómetros de distancia de todas y a través de las imágenes de la televisión, me di cuenta realmente de que somos Leonas. La gente nos sigue porque transmitimos un coraje excepcional y una pasión enorme por este deporte que amamos con toda el alma.

“Después de esto, ya no existen dudas: somos las mejores del mundo.”

(*) Jugadora; no pudo viajar a Holanda con el equipo nacional porque fue operada de la rodilla derecha

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