Sucesos argentinos

Por Carlos Losauro Jefe de LA NACION Deportiva
(0)
17 de mayo de 2003  

Aquellos que caminamos por la vida con la esperanza debajo del brazo -me atrevo a decir que más de 30 millones de argentinos- atravesamos un momento reconfortante; es que resulta casi imposible abstraerse a que ya tenemos un nuevo Gobierno, al margen del signo político y el desenlace que todos conocemos: un flamante presidente que naturalmente abre otra perspectiva. Ahora sí: dejo la ineludible referencia política y retomo el camino del deporte; ese que sentimos -siento- a flor de piel, que en los últimos días -vestido de celeste y blanco- incursionó con nuevos bríos por el exterior.

No iré muy lejos en el tiempo ni en la distancia. El miércoles último, en San Pablo, River puso contento a una gran parte de los hinchas de fútbol: le ganó por 2 a 1 a Corinthians, en el estadio Morumbí, por la Copa Libertadores; hubo algo más que un resultado: el equipo que dirige el ingeniero Manuel Pellegrini dio una lección de fútbol; práctico y efectivo, con algunos lujos de un pequeño crack: Andrés D´Alessandro, que también tuvo a otros compañeros que se destacaron. Acaso lo de Andrés sea el símbolo del paso triunfal por Brasil del equipo millonario.

Y ya que estamos con el fútbol, seguimos con la número cinco. Hace unas horas, en la misma tierra pero en Belém, Boca les dio otro golpe a los campeones mundiales. El rival fue Paysandú y el conjunto de Carlos Bianchi revirtió la derrota en la Bombonera por 1 a 0 y goleó por 4 a 2. También sigue su derrotero, como River, en la Copa Libertadores, lo que alegró a otra gran masa de aficionados.

El jueves, por la noche, será también inolvidable para el deporte vernáculo, ese que anda por el mundo en conjunto y en forma individual. Emanuel Ginóbili, el bahiense que cumple el sueño de la primera temporada en la mágica NBA, disfruta y se divierte con los Spurs, el equipo de San Antonio, Texas, que alcanzó la final de la Conferencia Oeste por el camino más difícil: eliminó en los playoff a Los Angeles Lakers, el supercampeón.

Cae el telón del viernes -destemplado, lluvioso- y la euforia deportiva no tiene fin: los muchachos del tenis arrasaron con todo en Hamburgo, cuando en nuestro país era plena tarde, y cuatro -la ecuación perfecta- pelearán por el primer lugar, el segundo, el tercero, el .... Notable, como nunca ocurrió en la historia del tenis. Me olvidaba: se trata de Nalbandian, Coria, Calleri y Gaudio. Aunque es fácil imaginárselo, entre uno de los cuatro está el campeón del Masters Series de la ciudad europea.

Hablé del gran momento de los deportistas argentinos; por lo tanto, el viernes se hace interminable, aunque vale la pena disfrutarlo. En Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el Sub 17 de fútbol que dirige Hugo Tocalli ya palpita de otro desafío: igualó 2 a 2 con Colombia y alista sus valijas para el Mundial de Finlandia, que se hará desde el 13 de agosto próximo. Creo que está todo dicho; o por lo menos es lo que me parece. Aquellos que caminan por la vida con la esperanza debajo del brazo, si además le suman esfuerzo y talento, es muy posible que anden de podio en podio. Y no sólo en el deporte; también en la vida.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.