Coria: el dueño del clásico

Con mucha solidez, obtuvo su cuarto triunfo como profesional ante Nalbandian por 6-4 y 6-3; hoy, a partir de las 9, se enfrentará con Safin, por un lugar en la final
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24 de abril de 2004  

Compañeros de andanzas desde hace mucho tiempo, cuando sus caminos solían cruzarse en los campeonatos nacionales juniors, Guillermo Coria y David Nalbandian son dos tenistas que se conocen mucho el uno al otro. Incluso, suelen estar juntos en varias giras, pero por esas cosas que tiene el tenis, cada tanto vuelven a estar cara a cara, red de por medio. Y como cada uno conoce las armas y los puntos flacos del otro, la pulseada puede inclinarse por el lado de la cabeza, aspecto crucial en un deporte tan psicológico como el tenis. Por eso, y por varios factores extra que contribuyeron en su favor, Coria se quedó con el puño en alto y el festejo, como en las otras ocasiones que se midieron como profesionales, y Nalbandian se resignó a la derrota.

Fue victoria del N° 4 del Ranking y 8° en la Carrera de Campeones por 6-4 y 6-3, en 1h23m; un triunfo que le dio a Coria, 3er favorito, el pase a las semifinales del Abierto de Montecarlo (2.435.000 euros en premios), etapa en la que hoy se cruzará, desde las 9 de la Argentina, con transmisión por ESPN, con el ruso Marat Safin, que venció al español Alberto Martín por 6-3, 3-6 y 6-1. La otra semifinal la disputarán el alemán Rainer Schuettler (4°), que batió al británico Tim Henman por 6-3 y 6-1, y el español Carlos Moya (5°), vencedor del ruso Nikolay Davydenko por 6-4 y 7-6 (7-4).

¿Por qué Coria? Porque supo tomar ventajas de varios hechos que, en su combinación, le dieron un triunfo más claro de lo que podía esperarse en lo previo. El jugador radicado en Venado Tuerto llegaba con más partidos -más ritmo- en las últimas semanas y jugaba sobre su superficie preferida. No por casualidad Coria extendió su serie triunfal sobre polvo de ladrillo a 24 victorias consecutivas; sobre ese terreno, su juego adquiere un nivel superlativo. Y un plus vital de confianza.

Una confianza que le sirvió para remontar un arranque con problemas. Porque Nalbandian salió muy concentrado, devolvió bien y se adelantó 2-0. La ventaja duró lo que el venadense tardó en acomodarse y empezar a volcar el juego sobre el drive de Nalbandian.

Tras un par de quiebres por lado, el juego de Coria se hizo más consistente, con solvencia en el primer servicio, mucha firmeza en el fondo, y velocidad para defenderse y llegar a cada envío potente que disparó el cordobés en busca de algún hueco. Forzado a tomar riesgos ante un frontón que devolvía todo, Nalbandian se cansó de los peloteos intensos y empezó a equivocarse con el drive. Fue el momento que encontró Coria para llevarse el primer set, con un break en el décimo game.

Bajo la mirada del príncipe Alberto de Mónaco, Coria se adelantó un par de pasos y pisó el acelerador. Con el score 2-1 en el segundo set, Nalbandian se puso 40-0 con su saque para igualar la cuenta. Pero un par de acertadas devoluciones de Coria, y algunas imprecisiones del unquillense transformaron el 2-2 en un 3-1 y el saque para Coria. Una distancia que en otro caso sería mínima, pero decisiva en el desarrollo de un choque de este tipo.

Nalbandian se dio cuenta de que había dilapidado varias ocasiones y perdió el control; en una señal de frustración, arrojó su raqueta un par de veces y se enojó con algunos piques que lo desconcertaron.

Sólido, imperturbable, con una concentración de hierro, Coria ya se había quedado con todo. Sostenido en un primer servicio que le dio buenos réditos, con una carga mínima de equivocaciones (12), el N° 4 del Ranking cerró otro capítulo del clásico con mucha tranquilidad; Nalbandian se despidió con una devolución que se fue por mucho y 33 errores no forzados, casi el triple que su rival.

Coria observó a su esposa, Carla, a su coach, Fabián Blengino, y a su preparador físico, Federico Palermo, y se abrazó con su vencido en la red. Era el cuarto éxito del Mago sobre Nalbandian en cuatro partidos en el ATP Tour. Una victoria que extendió a 18 partidos su invicto ante compatriotas y ratificar su condición de N° 1 de la Argentina. Un triunfo construido con una cabeza que quiere probarse la corona del principado.

Etlis-Rodríguez son finalistas

MONTECARLO (Especial).- Casi en silencio, otros dos argentinos avanzaron hacia la final del torneo de dobles del Abierto de Montecarlo. La satisfacción fue para Gastón Etlis y Martín Rodríguez, que derrotaron al bahameño Mark Knowles y el canadiense Daniel Nestor por 6-2, 5-7 y 7-5, y se enfrentarán mañana, en la final, con el ganador del choque entre Tim Henman (G. Bretaña)-Nenad Zimonjic (Serbia y Montenegro) y los checos Cyril Suk y Martin Damm.

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