Del éxito a la preocupación

Tras la conquista en Montecarlo, Guillermo Coria no pudo jugar en Barcelona por una rotura fibrilar en el recto abdominal izquierdo; la lesión lo dejó casi al margen del torneo de Roma y en duda para Hamburgo
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27 de abril de 2004  

La euforia por la conquista en Montecarlo se trocó en pocas horas en una gran preocupación para Guillermo Coria. Justo en medio de un momento ideal, tras la obtención del octavo título de su carrera y cuando resta menos de un mes para el comienzo de Roland Garros, su objetivo mayor, el N° 1 argentino sufrió una rotura fibrilar en el recto abdominal izquierdo, casi en la misma zona que se desgarró en enero último, durante el Abierto de Australia.

Esta lesión le impidió a Coria participar esta semana en el torneo Conde de Godó, en Barcelona, y casi seguramente lo dejará fuera del torneo de Roma de la semana próxima, mientras que está en duda su presencia en el Masters Series de Hamburgo, en el que debe defender el título.

"Es algo jod... en serio. Tengo la misma lesión que sufrí en enero último, durante el Abierto de Australia; la diferencia es que aquella era de tres milímetros, y ésta es de siete", le dijo un preocupado Coria a la agencia DPA en Barcelona. "Estaré al menos cuatro días sin jugar; hasta el viernes no toco la raqueta. Igual, quiero hacerme una ecografía más para comprobar mejor cómo está todo", señaló el argentino, de 22 años.

Coria, que por su victoria en el principado trepó al 3er puesto de la Carrera de Campeones y se mantiene 4° en el Ranking de Acceso, regresaría mañana a Buenos Aires, ya que le recomendaron guardar reposo durante tres o cuatro días, para luego reanudar la actividad física.

El origen de la lesión tiene una relación directa con el tipo de saque que Coria estrenó en enero último -justamente cuando se lesionó en Australia- y que le dio muy buenos resultados en esta temporada. Pero, por ejemplo, en el último set de la final de Montecarlo, ante Schuettler, y ya con la molestia a cuestas, volvió a sacar como lo hacía el año último. Según el doctor Javier Maquirriaín, médico del equipo argentino de la Copa Davis, este tipo de distensiones o desgarros abdominales son una dolencia común en el agotador circuito del tenis.

"Cuando me lesioné en Australia no le di la importancia que merecía. Lo de los cálculos renales que me sucedió en Miami fue algo increíble, no es común que me pase a eso a mi edad. Y ahora, la verdad es que no llegué a Montecarlo con el entrenamiento suficiente, porque estuve varios días sin hacer nada", explicó Coria, que por esa dolencia sufrida en Miami debió renunciar al equipo argentino de la Copa Davis para el match ante Belarús.

Después de la semifinal en Montecarlo, el argentino se hizo una ecografía que dio como resultado un desgarro de entre tres y cuatro milímetros; ayer por la mañana, ya en Barcelona, se realizó otra, que amplió la lesión a siete milímetros, durante la revisión a la que se sometió con el doctor Jordi Vilaró para explicar su renuncia al torneo Conde de Godó. El médico del torneo catalán le aconsejó que haga reposo durante cuatro o cinco días, un tratamiento con fisioterapia, y que deje de competir por dos o tres semanas. Por la noche, Coria se reunió con el doctor Angel Ruiz Cotorro, médico de la Real Federación Española de Tenis (RFET).

Más tranquilo, Coria, que lleva 26 partidos sin perder en torneos sobre polvo de ladrillo, señaló en declaraciones a Radio La Red: "Quiero ser el N° 1 del mundo. Estoy muy cerca y eso me da mucha confianza para los próximos compromisos, especialmente Roland Garros. También los Juegos de Atenas son importantes para mí, voy con muchas ganas de ganar una medalla".

Lo cierto es que, más allá del optimismo y las ganas de Coria, solamente quedan cuatro semanas para el abierto francés, en el que el argentino aparece como gran favorito, y la serie de lesiones sufridas en los últimos tiempos enciende tanta cautela como preocupación.

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