El día después de Andy Murray: el apoyo de sus colegas del circuito y las dudas antes de Australia

De regreso a la cancha: Murray practicó en la mañana del sábado en Australia
De regreso a la cancha: Murray practicó en la mañana del sábado en Australia Fuente: AP
José Luis Domínguez
(0)
11 de enero de 2019  • 23:59

Todo parecía transitar los carriles habituales. Andy Murray entró por una puerta lateral a la sala de conferencias del Abierto de Australia para atender a la prensa. Pero pronto quedaron expuestas su angustia y las lágrimas incontenibles por una situación a la que el exnúmero 1 del mundo no encontró remedio. Los dolores en la cadera derecha, que se operó hace casi un año, no lo dejan en paz y le impiden disfrutar del deporte que tanto ama. Por eso, el escocés admitió que este será su último Abierto de Australia, y si consigue mejorar un poco, se retirará en Wimbledon, torneo en que abrazó la gloria como campeón en 2013.

"Puedo jugar así, limitado. Pero los límites y el dolor al mismo tiempo no me permiten disfrutar de la competencia ni de los entrenamientos. Me gustaría retirarme en Wimbledon, pero no estoy seguro de poder hacerlo. Llevo luchando mucho tiempo. No sé si podré jugar con dolor durante cuatro o cinco meses más", dijo Murray.

Después, tras recibir cientos de muestras de apoyo, posteó una foto con su madre Judy en Instagram y comentó: "La mejor manera de sentirse mejor después de un día difícil es un gran abrazo de mi madre. Realmente me conmovieron todos los mensajes y el apoyo que recibí hoy de todos ... Significa mucho para mí, y me han hecho sentir mucho más positivo que cuando desperté. Muchas gracias!"

Y es que el mundo del tenis se conmovió ante las lágrimas del escocés. "Andy, vi tu conferencia. Por favor, no pares de intentarlo. Seguí luchando. Puedo imaginar tu dolor y tu tristeza. Espero que puedas superar esto. Merecés retirarte en tus propios términos, pase lo que pase. Te queremos y esperamos verte feliz", le escibió Juan Martín del Potro pocos minutos después. El tandilense fue rival encarnizado de Murray cuando juveniles; con el tiempo, generaron una amistad en el tour. "No sabés cuánto te vamos a extrañar, Andy. Sos un ejemplo como deportista y persona", lo elogió Nadal. "Qué jugador increíble Murray, un gran campeón dentro y fuera de los courts. El tenis no será lo mismo sin vos", fue la dedicatoria de Gabriela Sabatini, entre los mensajes de cariño de cientos de colegas y fanáticos del escocés.

El retiro del mejor tenista británico en la era abierta representa un cimbronazo para el circuito. Alguna vez fue considerado parte del Fab Four, junto a Roger Federer, Novak Djokovic y Rafael Nadal. Sin embargo, en las cifras no logró alcanzar los históricos registros de los tres colegas.

De todos modos, los números del escocés asombran. El legajo de Murray incluye 45 títulos (14 de Masters 1000), tres coronas de Grand Slam (Estados Unidos 2012 y Wimbledon 2013 y 2016) y otras ocho finales grandes, dos oros olímpicos (Londres 2012 y Río de Janeiro 2016) y la Copa Davis 2015, más 41 semanas como número 1 del mundo. Logros impresionantes para cualquiera, aunque queden por debajo del trío (Federer, Nadal y Djokovic) que marcó al tenis en los últimos quince años. Con esas conquistas, posiblemente Murray hubiera sido líder del circuito durante mucho tiempo en otra etapa. Pero le tocó compartir la misma era que Federer, Nadal y Djokovic. En cierto modo, supo plantarles batalla de igual a igual, aunque en el palmarés la cantidad de copas del natural de Dunblane sea menor.

Sin embargo, nadie podrá quitarle a Murray la hazaña de ser el primer británico en ganar Wimbledon en 77 años, algo que consiguió cuando quebró la maldición y se convirtió en el esperado sucesor de Fred Perry. Dominó el tenis en 2016, cuando se subió a lo más alto. Pero a mediados de 2017 empezaron los problemas físicos. Se operó la cadera en enero pasado y regresó en junio, pero desde entonces sólo pudo jugar apenas seis torneos.

La semana pasada perdió en la segunda ronda de Brisbane y anteayer no pudo completar la hora de práctica que había pautado con Djokovic. Aunque afirmó que entrará a jugar, se verá si puede debutar contra el español Roberto Bautista Agut bajo el intenso calor australiano. Posiblemente juegue en el turno noche, en alguno de los estadios cerrados. Pero habrá que esperar para saber si su físico resistirá un duelo intenso, con la posibilidad de llegar a cinco sets. En la última temporada, sólo disputó dos encuentros de cuatro parciales durante el US Open: derrotó al australiano James Duckworth, y en la segunda rueda perdió con Fernando Verdasco.

Por lo pronto, después del anuncio, regresó al estadio Rod Laver, el court central del Abierto de Australia para pelotear el sábado durante un rato con Grigor Dimitrov, en una práctica con menos intensidad de la que tuvo el jueves frente a Djokovic, pero en la que mostró buenos impactos. Habrá que esperar para saber en qué condiciones llegará a su primer encuentro en el torneo que lo tuvo cinco veces como subcampeón.

Sin Murray, el circuito pierde un jugador emblemático. Aun sin el carisma de otras leyendas, su talento –un maestro de la estrategia y de golpes muy completos– y su resiliencia –sufrió varias derrotas en grandes finales– lo convirtieron en un tenista de primerísimo orden. Le tocó estar a la sombra de figuras históricas, pero dejó un legado inmenso. Fue nombrado caballero (sir) en Gran Bretaña, donde se ganó el corazón de todos con sus lágrimas tras perder la definición de Wimbledon 2012 contra Federer. En la caída mostró su costado más humano y eso le valió el afecto del público; doce meses después rompió el hechizo del All England y se convirtió en ídolo. Pase lo que pase hasta su último día en un court, está claro que el mundo del tenis no lo olvidará. El primer paso del adiós llegará en Melbourne; en junio, lo espera el césped sagrado de Wimbledon.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.