En Barcelona, Rafael Nadal muestra una versión más vulnerable

Ndaal debió exigirse para superar a Leonardo Mayer
Ndaal debió exigirse para superar a Leonardo Mayer Fuente: AP
Sebastián Torok
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24 de abril de 2019  • 23:59

Rafael Nadal está mucho más vulnerable de lo normal. Y lo más curioso es que su inestabilidad la transmite sobre polvo de ladrillo, la superficie que domina como nadie. Tras despedirse en las semifinales del Masters 1000 de Montecarlo (perdió con el italiano Fabio Fognini, luego campeón), el mallorquín debutó en la segunda rueda del ATP 500 de Barcelona, el tradicional Conde de Godó, certamen que ganó once veces. Y su presentación, frente al correntino Leonardo Mayer , dejó dudas. Es verdad que el español triunfó por 6-7 (7-9), 6-4 y 6-2, pero la imagen del número 2 del circuito no fue nada confiable.

"No he jugado un buen partido, ha sido más bien flojo, pero se ha conseguido el objetivo, que era ganar. A nivel de resistencia creo que he estado bien, he estado con la actitud necesaria para ganar el partido. Pero a nivel de juego, hay cosas que se tienen que mejorar", admitió Nadal, según atpworldtour.com. El debut de Nadal en el court que lleva su nombre se prolongó durante casi tres horas (2h49m); fue el más largo y más complicado que sufrió en sus 15 participaciones en Barcelona. Incluso, el set ganado por el Yacaré Mayer fue el primero perdido por el español después de 30 parciales obtenidos en forma consecutiva aquí. Campeón en 2018, 2017 y 2016, había perdido un set por última vez en los octavos de final de 2015, frente a Fognini (6-4 y 7-6 [8-6]).

"Llevamos unos tiempos complicados, en los que uno no está igual que en otros momentos (problemas de rodilla derecha). Se acepta y se toma el camino que uno decida tomar para mejorar. En ese sentido, no he estado en mi mejor momento estas semanas, vuelvo a salir de un problema físico y se han ido acumulando en estos últimos tiempos", se lamentó el ganador de 17 trofeos de Grand Slam. Y aportó, con contundencia: "No creo en varitas mágicas (...) Estas interrupciones terminan por afectar el nivel tenístico y mental, y tienes que poco a poco recuperarte. Tengo la esperanza de volver a encontrar el camino de jugar bien y ganar".

Este jueves, Nadal volverá a pisar la tierra catalana. Lo hará en el tercer turno de la programación -la acción comienza a las 6 de la Argentina-, para un partido emocionalmente especial. Su rival será David Ferrer, el gladiador de 37 años que está disputando, en el Conde de Godó, su penúltimo torneo profesional. Ferru, que se retirará en el Masters 1000 de Madrid, la semana próxima, ya ganó dos partidos en Barcelona (al francés Lucas Pouille y al alemán Mischa Zverev) y, si en condiciones normales vencer a Nadal le costó muchísimo (el historial lo domina Rafa por 25-6), hacerlo con los últimos litros de combustible en el tanque puede ser todavía más complejo. "Es un muy buen amigo, uno de los mejores jugadores que hemos tenido en nuestro deporte en los últimos 15 años sin duda. Es su último torneo aquí, será un partido especial, vamos a ver qué pasa", aventuró Nadal sobre el ex Nº 3.

Pella, encendido

Guido Pella está montado en una montaña rusa de alegría y adrenalina. El bahiense, de 28 años, está viviendo una temporada de ensueño. Ganó su primer título ATP (en San Pablo) y alcanzó su mejor posición histórica (28º). Pero su evolución no se detiene. En Barcelona derrotó al número 13 del mundo, el ruso Karen Khachanov, por 6-2 y 7-6 (7-4), en 1h46m. Hoy, por los octavos de final y en el cuarto turno del court Manuel Orantes (el segundo en importancia del complejo), Pella se enfrentará con el francés Benoit Paire, 46º del ranking.

"Estoy muy contento porque las cosas están fluyendo. No es fácil estar en un momento así, trabajé muchísimos años y sigo trabajando como para que dure la mayor cantidad de tiempo posible", declaró Pella, que estiró a 16 la cantidad de victorias sobre polvo de ladrillo en la temporada, siendo el más ganador de 2019 sobre canchas lentas (el segundo es el chileno Cristian Garín, que ayer en Barcelona derrotó al canadiense Denis Shapovalov, 20º, por 7-5 y 6-2). "El tenis es esto, un deporte de rachas y el que está mejor mentalmente saca la diferencia y creo que este es mi momento", expresó el zurdo, en atpworldtour.com.

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