Gaudio también juega

Por Alfredo Bernardi
Por Alfredo Bernardi
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23 de septiembre de 2005  

BRATISLAVA.- La Argentina vivirá en la capital de Eslovaquia uno de los momentos más importantes en su historia en la Copa Davis. Darse el gusto de jugar con la mejor formación de su historia. El notable presente de la Legión le permite a nuestro tenis disfrutar de esa realidad. Cuatro jugadores que están ubicados entre los 11 mejores del mundo. Una situación que le permite erigirse en la formación más destacada del mundo en estos tiempos.

A su vez, el desquite de aquel recordado match de 1998, ante Eslovaquia, también sirve como lugar de reinserción para Gastón Gaudio, que vuelve a formar parte de un conjunto después de dos años, cuando vivió el trago más amargo de su carrera, en Málaga.

Mucho cambió la vida de Gaudio desde entonces. Sufrió por todo lo que se dijo y tocó el cielo con las manos, nueve meses después, con la conquista en Roland Garros, en junio de 2004, que le permitió ser, nada menos, que el primer argentino en lograr el abierto francés después de Guillermo Vilas, el hombre que inventó el tenis en nuestro país.

Mucho tiempo tuvo que esperar Gaudio para tener otra oportunidad copera. Tantas cosas ya citadas, como un enfrentamiento verbal con Coria, puesto de manifiesto en Düsseldorf, unos días antes de Roland Garros.

Mucho se especuló por lo que podía pasar aquí. Y, tal como se manifestó en los primeros despachos, si bien no hay un culto a la amistad, la convivencia fue un ejemplo. En los dos casos.

Gaudio podría haberse sumado al conjunto con otras intenciones. O pretensiones. Pudo haber puesto sobre el tapete que es el jugador que consiguió más títulos en la temporada -cinco- después de Roger Federer y de Rafael Nadal (10); pudo haber señalado que es el único campeón de Grand Slam del grupo y hasta pudo haber esquivado la propuesta de Mancini y optado por quedarse en su casa, descansando, sabiendo que Coria, Nalbandian y Puerta se habían ganado el lugar en Sydney.

Gaudio hizo todo lo contrario. Aceptó, fue el primero en llegar a Bratislava, sumó, trabajó y corrió a la par de todos, sabiendo que venía para ser suplente. Hoy estará a un costado, detrás de Mancini, apoyando a sus compañeros. No estará en el court, pero también jugará la serie. De eso se trata.

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