Habrá desquite entre las mujeres: Capriati v. Hingis

Como el año último, la norteamericana, defensora del título, y la suiza protagonizarán el encuentro decisivo
Como el año último, la norteamericana, defensora del título, y la suiza protagonizarán el encuentro decisivo
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25 de enero de 2002  

MELBOURNE (DPA).- Las chicas tendrán su desquite. El Abierto de Australia ofrecerá la oportunidad de revivir la final del año último. Aquella que sirvió como primer festejo importante de Jennifer Capriati. La misma que marcó otra frustración de Martina Hingis.

Hoy, poco antes de la medianoche argentina (la transmisión de ESPN comenzará a las 23.30), norteamericana y suiza volverán a verse las caras en el Melbourne Park. En las semifinales, Capriati (1a), de 25 años, eliminó a la belga Kim Clijsters (4a) por 7-5, 3-6 y 6-1, mientras que Hingis (3a), de 21, batió a la norteamericana Monica Seles (8a) por 4-6, 6-1 y 6-4.

Mientras, Capriati -pase lo que pase seguirá siendo la N° 1 del mundo-, buscará su tercer título de Grand Slam, Hingis intentará cortar una sequía de tres temporadas sin títulos de Grand Slam. Campeona aquí en tres oportunidades (1997-1998 y 1999), de Wimbledon y del US Open (ambos en 1997), la suiza acumula frustraciones por todas las oportunidades que se le escaparon, especialmente desde que Venus y Serena Williams surgieron en el circuito femenino. Para la suiza será la sexta final consecutiva en Melbourne, además del quinto intento por obtener un Grand Slam desde su triunfo de 1999.

En la final de 2001, Capriati se impuso a la suiza por 6-4 y 6-3

Hingis, que junto con la rusa Anna Kournikova disputará la final de dobles, aprovechó las ventajas que le dio una Seles que estuvo errática en el servicio y que, además, cometió 40 errores no forzados. "Me siento mejor que en los últimos dos años y pienso que recuperé mi nivel", dijo Hingis, operada el año último de un tobillo. La suiza afirmó que la reconciliación con Melanie Molitor, su madre, es la base de su excelente estado anímico y mental.

Capriati, en tanto, pasó algo de sufrimiento ante Clijsters. El match fue reñido hasta el tercer parcial, en el cual, a diferencia de lo que ocurrió en la final de Roland Garros (el tercero terminó 12-10), la norteamericana arrasó a la belga.

"Por primera vez voy a jugar con Hingis siendo yo la favorita. Y eso será especial para las dos", agregó Capriati que sólo pudo imponerse a Hingis en tres oportunidades sobre ocho enfrentamientos.

La final, entonces, marcará el reencuentro de las dos tenistas que mejor rendimiento tuvieron durantge el certamen. Con el aditamento de las presiones -en ese sentido la de Hingis parecen mayores- debido a la falta de resultados que tuvo en los últimos tiempos. Situación que generó más de una controversia cuando la Federación Internacional de Tenis la eligió como campeona del mundo.

Capriati, a su vez, sigue demostrando una madurez asombrosa, luego de los golpes que sufrió en su carrera, como consecuencia de hechos ajenos a los courts, motivados por la confusión de haberse instalado en el circuito hace trece temporadas, con apenas 14 años. Pasó de niña prodigio a un pozo profundo. Y salió de él con una fuerza increíble.

Dos mujeres que irrumpieron en el mundo del tenis en sus tiempos de adolescentes encarnarán la primera final de la temporada. Talentosas, carismáticas y con promesa de buen tenis. De eso, no tendría que haber dudas.

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