"Jugué de manera muy inteligente"

Coria admitió que el partido fue más duro de lo que marca el score y que ahora apunta al sueño de Roland Garros
(0)
26 de abril de 2004  

MONTECARLO.– La contundencia que reflejan los números no significó nada para el discurso de Guillermo Coria. Para el argentino el partido le deparó más dificultad de la que puede asegurar el 6-2, 6-1 y 6-3 que le reportó el aplauso mayor de todo el Principado. Pero antes que nada hizo referencia a esa especie de desquite que sintió por la caída que sufrió el año último aquí, en la definición. "Estoy muy contento, fue un partido muy bueno para mí, porque jugué de manera muy inteligente, mantuve el nivel que tuve toda la semana y pude tomarme revancha de la final que perdí con Juan Carlos Ferrero el año último", expresó Coria.

Luego sí habló sobre el esfuerzo que le exigió un encuentro que la frialdad de las cifras no alcanzan a vislumbrar. "El resultado no refleja realmente lo que pasó en la cancha, porque cada game fue muy duro. Yo estaba preparado para jugar un partido largo y puntos también largos. Schuettler tuvo varias posibilidades de quiebre que no pudo concretar", señaló el jugador de Venado Tuerto.

Cuando le tocó profundizar sobre su victoria, Coria fue muy claro: "Fue importante mantener la concentración y no despegarme de mi táctica. Jugué profundo y le metí mucha presión. El primer set fue importantísimo en el aspecto mental y, en el último, él jugó con mucha entereza, pero por suerte no perdí la fortaleza y mantuve el control del partido".

No se dejó llevar por la euforia a la hora de evaluar la importancia de la conquista que había consumado minutos antes. "No creo que haya sido la mejor victoria de mi carrera. Tuve otras hermosas, como haber ganado en Buenos Aires, algo muy especial porque fue en mi país y porque era un sueño que tenía desde que era chico. Montecarlo es importante y ojalá pueda seguir cumpliendo mis sueños y que tenga partidos inolvidables como esta final", dijo Coria, que después elogió el torneo: "Aquí todo es perfecto, el clima, la superficie, me sienta todo bien, tenía muchas ganas de ganar y por suerte lo pude conseguir."

El gran objetivo para Coria es Roland Garros y no lo oculta. Es más: apuesta a un toque cabulero para referirse a su meta. "Espero seguir los pasos de Ferrero, que ganó primero Montecarlo y luego Roland Garros. Voy a estar mentalizado este año al ciento por ciento. El año pasado estuve cerca, perdí en la semifinal, pero espero seguir con este nivel y esta mentalidad y cumplir el sueño que tengo de chiquito de ganar en París. Pero hay que ir partido tras partido", se ilusionó, aunque sin apresurarse.

Consultado por la gran expectativa que generan en la Argentina sus actuaciones, Coria admitió estar al tanto de todo. "Agradezco a la Argentina por el aliento. En casa me dicen que se alegran mucho por mis resultados y quiero hacer lo mejor posible para que la gente se olvide por un rato de los problemas. Estoy orgulloso de ser argentino", fue el emotivo mensaje de Coria, que también le dedicó un párrafo al duro momento que atraviesa Diego Maradona: "Es una situación muy difícil la que está viviendo él y su familia. Espero que se recupere rápido porque en la Argentina es lo más grande que hay".

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.