Los autos

Alfredo Bernardi
(0)
23 de septiembre de 2005  

BRATISLAVA.- Pese al frío, las mañanas siguen invitando a seguir recorriendo Bratislava. Es una ciudad chica, pero el centro asombra por sus edificios. El majestuoso Teatro Nacional Eslovaco, una construcción típica de fines del siglo XIX, se contrapone con el Castillo, en la colina, fortaleza medieval erigida por los reyes húngaros en el siglo XIII. Todo bordeado del ya mencionado Barrio Viejo, un renovado sector en el que abundan los casinos y las vidrieras de muy conocidas marcas de ropa.

Pero, sin menospreciar tampoco los cuadrados edificios de los tiempos bajo la Cortina de Hierro, Bratislava empieza a dar indicios de una expansión con manifestaciones inmobiliarias patrocinadas por las empresas más fuertes de Occidente. Así, un shopping de similares características a los que hay en la Argentina, asoma a tres cuadras del espectacular complejo en el que se realizará la serie.

A su lado, otro moderno edificio de cristal que pertenece a una de las compañías telefónicas más importantes del mundo indica que la incorporación a la Unión Europea está entregando sus primeros frutos.

Pero uno de los mercados más atractivos para este país es el automotor. La propuesta de bajos impuestos y una mano de obra calificada hizo que aquí, en las afueras de Bratislava, se encuentre la fábrica más grande de Europa de Volkswagen, que genera una producción aproximada de 290.000 vehículos por año. No sólo la empresa alemana está instalada en la nación que albergará la semifinal de la Copa Davis. También pusieron un pie en este país Peugeot, Citröen, Kia y Ford. Y esos desembarcos hacen estimar que para dentro de dos años, aquí se fabricarán un millón de automóviles cada 365 días, cifra que hará que Eslovaquia, con 5.400.000 habitantes, se convierta en el mayor productor mundial de autos per cápita.

Pero no sólo de autos vive este rincón del mundo. En los últimos años también se instalaron fábricas químicas, de distinto tipos de maquinarias, como la de los lavarropas Whirlpool, y de neumáticos. Todo un símbolo de esta Bratislava. O de esta Eslovaquia que combina el pasado con los nuevos tiempos.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?