Los hombres necesitan el doble de tiempo para ganar

En este round de la Batalla de los Sexos, los números le dan la razón al chileno Ríos
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24 de enero de 2002  

MELBOURNE (DPA).– El chileno Marcelo Ríos habla poco, pero cuando lo hace desata tempestades; y en el Abierto de Australia, del que se despidió ayer, se ganó la ira de sus colegas tras menospreciar los partidos al mejor de tres sets que disputan las mujeres (los varones se miden al mejor de cinco).

Las palabras de Ríos –“el tenis femenino es un chiste malo”– tuvieron eco inmediato al ser respondidas por Jennifer Capriati, primera favorita, y la suiza Martina Hingis abiertamente, aunque otras tenistas se lavaron las manos con un “sin comentarios”.

Ríos acababa de jugar con el español Alberto Martín, había disputado en la segunda rueda uno en cuatro sets (2h49m), y dos días más tarde se enfrentó en octavos de final al ecuatoriano Nicolás Lapentti, que venía de vencer al argentino Gastón Gaudio con más de 4 horas en el cuerpo.

“Las chicas ganan demasiado fácil”, explicó, y desató otro capítulo de la Batalla de los Sexos. “Ellas se imponen por 6-0 y 6-1”, aseguró, poniendo el ejemplo de la sudafricana Amanda Coetzer que perdió en octavos por “6-0 y 6-0 en veinte minutos” ante Hingis, según sus cálculos. Pero el chileno se quedó corto: Hingis y Coetzer estuvieron más del doble de ese tiempo sobre la pista.

La suiza jugó la carta de la ironía con Ríos y aseguró que “está muy bien verlo de nuevo jugando bien”, mientras Capriati fue más directa calificando de “estúpidas y ridículas” las palabras del chileno. La defensora del título es la que más tiempo necesitó para alcanzar las semifinales, con más de seis horas y cuarto, pero no la que más jugó en este abierto.

Llegar a la misma rueda le costó a Hingis menos de cinco horas, y entre los que más tiempo necesitaron para alcanzar la misma etapa en el cuadro masculino se encuentra el sudafricano Wayne Ferreira, con más de catorce horas sobre el “rebound ace”, tiempo que finalizó cuando se retiró lesionado en cuartos.

Paradójicamente, Ríos es al que menos le costó llegar a cuartos de final (8h52m), mientras que a su vencedor de ayer, el alemán Haas, derrotó al chileno pese a tener una hora más de juego en su cuerpo y ambos sumaron 3h17m a sus registros.

El Chino aseguró que en los vestuarios se habla de la facilidad con que ganan las chicas y que había encontrado apoyo entre sus colegas. Y que Seles llegue a semifinales en menos de seis horas, mientras el sueco Thomas Johansson lo hace en más del doble de ese tiempo no sólo habrá hecho reflexionar no sólo a Ríos, sino también a muchos de sus colegas.

Vale otra comparación: el partido más largo del torneo lo disputaron Lapentti y Gaudio (4h11m); el más extenso entre las chicas lo protagonizaron la italiana Rita Grande y la uzbeka Iroda Tulyaganova, resuelto en tres sets por la primera en 2h30m.

“Ríos da en el blanco con las mujeres”, titula el ex tenista australiano Darren Cahill en el periódico The Age, que reinterpreta las palabras del tenista en una crítica constructiva. “Es un espectáculo, de espíritu competitivo, con emoción”, dijo Cahill. Para Cahill el tenis femenino goza de buena salud, a pesar de que Ríos asegura que “es ridículo lo que está pasando”, y que mucha gente está de acuerdo con él. “Todo el mundo piensa diferente, y eso es lo que yo pienso y lo que yo opino”, refirmó el chileno, sabiendo que en tiempo y en desgaste los números le dan la razón.

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