Paso triunfal

En la jornada inaugural del segundo Grand Slam del año ganaron Coria, Chela, Puerta, Zabaleta y Clarisa Fernández; cayeron Delfino y Gussoni; hoy debutan nueve compatriotas
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27 de mayo de 2003  

PARIS.- A lo grande, a pleno sol y con un incesante ir y venir de gente, la gran fiesta se puso en marcha. Desbordantes de pasión, unos 30.000 franceses invadieron el Bois de Boulogne para vivir el arranque de Roland Garros como corresponde. La obra podría llamarse Fiebre de tenis en el bosque y bien vale agregarle al argumento que la temperatura aumentó gracias a los triunfos argentinos. Sobre siete presentaciones, el balance dejó un saldo de cinco victorias y dos derrotas, traspiés que de ninguna manera empañan el transitar de los compatriotas por el polvo de ladrillo más importante del mundo.

El motivo es que ganaron los que sí o sí tenían que ganar: Guillermo Coria, Mariano Zabaleta, Juan Ignacio Chela, Mariano Puerta y Clarisa Fernández, mientras que la lista de las derrotas fue inaugurada por Mariano Delfino y Natalia Gussoni, dos debutantes provenientes de la etapa clasificatoria.

De las ráfagas al esfuerzo. Cada uno de los casos victoriosos, en su medida, generó una alta dosis de expectación. Quizá la mirada más fuerte estuvo puesta en el debut de Coria, que en 1h34m superó al brasileño André Sá por 6-3, 6-1 y 6-1.

El N° 5 de la Carrera de los Campeones y 7° en el Ranking de Acceso dio una verdadera exhibición en el court central, fiel al libreto que aplica en los últimos tiempos: arriesgar sobre las líneas, desequilibrar al adversario y encontrar el hueco para tirar un drop-shot y desquiciar al rival. La labor del venadense es importante: se sacó de encima el estigma de ganar en la cancha más importante y superó el debut con demasiada celeridad. Suficiente como para festejar mesuradamente con sus colaboradores, descargar tensiones tras una semana caliente y pensar en el alemán Nicolas Kiefer, su próximo rival. Por otro lado, la imagen de Sá (119° y 87°) era la del desconsuelo: hace 14 partidos que no consigue una victoria.

Pero la marcha triunfal de la Legión había comenzado temprano, con Zabaleta (23° y 39°). Con pocos rastros de la molestia que tiene en el codo derecho, construyó una sólida victoria ante el atípico español Feliciano López por 6-2, 7-6 (10-8) y 6-0. ¿Por qué esa calificación? Porque el zurdo madrileño es un jugador agresivo, de saque y volea. Y el tandilense, con solidez, fue minando la defensa de López. Zabaleta tuvo un bajón en el segundo set, pero después de asegurarse el parcial, arrasó y logró el pase para la segunda rueda, en la que jugará con el eslovaco Dominik Hrbaty.

La media tarde sirvió para contemplar el esfuerzo de un luchador: Puerta (137° y 97°). Vestido de blanco, es decir sin una indumentaria de marca como el resto de los que intervienen el cuadro principal, el ex N° 18 del mundo entregó coraje, oficio y un rato del buen tenis que lo llevó a esa posición en agosto de 2000, y se impuso al norteamericano Justin Gimelstob por 6-2, 4-6, 7-6 (7-1) y 6-1. Ahora lo aguarda un batallador español, Galo Blanco, que ayer despachó a un histórico: su compatriota Alex Corretja, finalista aquí en 1998 y 2001.

En el medio, las dos derrotas. Delfino (185° en el Ranking de Acceso) sintió los nervios de actuar en un certamen de este tipo, pero dejó la sensación de que, con trabajo, está para meterse de a poco en la pelea. Cometió algunos errores por falta de experiencia y cayó ante el francés Jean-René Lisnard por 6-1, 6-4, 4-6 y 6-4. Pero ello no opaca el mérito de haberse ganado un lugar desde la rueda clasificatoria y recuperado el dinero que su padre le prestó para cumplir el sueño de estar en Roland Garros.

Gussoni, de 21 años, 191ª en el ranking y reciente integrante del equipo argentino de la Fed Cup, cayó ante la francesa Stephanie Cohen Aloro por 6-1 y 7-5. Primero se vio desbordada, pero luego reaccionó y terminó cayendo con mucha entrega.

Quienes consiguieron dos victorias reconciliatorias fueron Clarisa Fernández y Juan Ignacio Chela. La cordobesa (28ª) fue semifinalista aquí el año último. Se dio el gusto de vencer a una devaluada pero siempre peligrosa Mary Pierce, campeona aquí en 2001. Con el público en contra, la zurda manejó a la francesa a su antojo, ganando por 6-2 y 6-3. Es difícil su camino: ahora se medirá con la austríaca Barbara Schett y, en caso de ganar, se toparía con Serena Williams (1ª).

Chela (37° y 35°) también escribió un capítulo interesante. Sin coach, apoyado en la tribuna por el triunvirato Gustavo Luza, Alejandro Gattiker y Hernán Gumy, dio vuelta un partido complicado ante el francés Cyril Saunier por 3-6, 7-6 (7-3), 6-3 y 7-5. Por momentos dio la sensación de que se le escapaba. Luchó contra la corriente y ahora se topará con el italiano Giorgio Galimberti, con grandes posibilidades de pasar a la tercera rueda. Ocasiones de éxitos como las que se les pueden presentar a los nueve argentinos que hoy intentarán escribir su historia en Roland Garros, esa fiesta siempre cautivante.

De la Peña, deseoso de dirigir a Chile

PARIS (De un enviado especial).- El encuentro casi casual, en el sector reservado para los jugadores en el court central Philippe Chatrier, se produjo minutos después de su arribo de Düsseldorf, Alemania. Pelo largo, pantalones cortos, una campera de gimnasia y un raquetero. Signos que desde toda la vida identifican a Horacio de la Peña.

Camina con una sonrisa enorme, de oreja a oreja. No era para menos: fue el capitán del equipo chileno que se adjudicó el sábado último la Copa del Mundo de la ATP, un éxito que produjo una repercusión tan grande en el país trasandino que el propio Pulga, de 37 años, entrenador de Fernando González y de los argentinos José Acasuso, Gastón Etlis y Martín Rodríguez, está considerado el hombre para ocupar la silla de capitán en el equipo chileno de la Copa Davis, para lo cual, además, de obtener la ciudadanía, requiere de una autorización especial de la Federación Internacional de Tenis.

"Fue muy fuerte lo que vivimos durante toda la semana en Alemania. Hasta el presidente de Chile, Ricardo Lagos, se comunicó conmigo para decirme que estaba orgulloso por lo que había hecho por su país. Hasta el Chino Ríos, que fue N° 1 del mundo, dijo que no vivió algo igual en toda su vida tenística", señala el entrenador argentino.

-Vos, entonces, también sos uno de los héroes...

-Sí, pero tengo que confesar que cuando escuché el himno e izaron la bandera sentí un nudo en el estómago. Tengo mi club en Buenos Aires (en Gimnasia y Esgrima, de Buenos Aires), invertí 700.000 dólares; Nalbandian, Gaudio, Acasuso y un montón de jugadores se formaron conmigo; Squillari llegó a la semifinal de Roland Garros y fue N° 11 del mundo conmigo como coach. Etlis y Rodríguez llegaron a la semifinal de dobles en Australia. Parece que para tener algo de reconocimiento tenés que irte fuera de tu país. A mí me encantaría ser capitán argentino, pero...

-Horacio, actualmente hay un capitán trabajando...

-No, no lo digo por (Gustavo) Luza, él está haciendo su trabajo y se lo respeto. Yo nada más digo que hace diez años que me retiré como tenista y, más allá de buenos pasos por el circuito, hice jugar a un montón, pero nunca estuve ni siquiera nominado como candidato para ser capitán.

-¿Vas a ser el capitán de Chile?

-¿Por qué no? Les dije que consigan un sponsor para que me pague el sueldo y no hay problema. Chile tiene buenos jugadores para ascender y hacer un desparramo en la Copa Davis: González, el Chino, Massú. Se puede jugar en todas las superficies y ganarle a cualquiera.

-Si todo se da, Chile asciende y le toca jugar con la Argentina; vos tendrías que ir a Buenos Aires. ¿Cuándo se deslizó tu candidatura no pensaste en eso?

-Sí, es duro, pero también uno piensa que pasaron varias oportunidades y me ignoraron. Y yo necesito trabajar.

Definiciones

GUILLERMO CORIA

"Me hizo bien ganar rápido porque tenía una contractura en el cuádriceps izquierdo que arrastro desde Hamburgo y es una bomba de tiempo. Los médicos de la ATP me dijeron que tenía que tomar vitaminas, pero después de lo que me pasó con las pastillas contaminadas no tomo una aspirina"

MARIANO ZABALETA

"Creo que uno de los secretos del triunfo ante Feliciano López es que jugué contento. El Colorado Gattiker me enseñó a tomar el tenis de otra manera, con menos presiones y mayor tranquilidad"

CLARISA FERNANDEZ

"Pensaba que iba a estar nerviosa pero me sentí como en el patio de mi casa. Gracias a lo vivido el año pasados, Roland Garros me hace sentir como en un cuento de hadas"

MARIANO DELFINO

"Voy a quedarme en París para disfrutar de esto. Tengo la posibilidad de entrenarme con grandes jugadores y ser parte de un torneo como Roland Garros. No lo olvidaré jamás"

JUAN IGNACIO CHELA

"Estar sin coach no es lo ideal, pero en Hamburgo terminé la relación con Pablo Martín. Ahora hay que seguir y ver con quién me pongo a trabajar en el futuro"

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